La Tecnología de Atmósfera Controlada (CAT, por sus siglas en inglés) es un tratamiento especializado de control de plagas destinado a proteger elementos de gran valor histórico o artístico y que sufren el ataque de las plagas.

El tratamiento se realiza en un ambiente cerrado dentro de la burbuja de Tecnología de Atmósfera Controlada, que se construye de forma personalizara para ajustarse a los objetos que se vayan a tratar. La burbuja se rellena entonces con nitrógeno para erradicar de forma eficaz los insectos, sea cual sea el estado de su desarrollo en el que se encuentren, incluidos huevos y larvas. A diferencia de los tratamientos convencionales, la Tecnología de Atmósfera Controlada es un tratamiento seguro y limpio que elimina las plagas de sus objetos de valor sin dañarlos ni mancharlos, ya que este tratamiento no deja residuos de ningún tipo.
En España este tratamiento ha sido utilizado en múltiples ocasiones, por ejemplo en el tratamiento de retablos, tapices, esculturas y fondos bibliográficos de los museos e instituciones públicas y privadas más importantes de nuestro país.