Chinches, una plaga emergente

Según diversos expertos en el control de plagas de nuestro país, en los últimos años se ha incrementado un 50% el número de avisos de personas afectadas por chinches. También según datos de google.com durante el 2010 se han registrado una media mensual de más de 200.000 consultas de personas que solicitaban información sobre las chinches, de las cuales casi 41.000 corresponden a búsquedas realizadas desde España. Jacinto Díez Director de Marketing de Rentokil, empresa líder de control de plagas de nuestro país, ratifica esta tendencia: "Hemos registrado un incremento del 124% en el número de visitas a nuestra web buscando información sobre las chinches, igualmente el número de llamadas que hemos recibido solicitando soluciones contra esta plaga han crecido un 42%". Estos datos confirman el grado intranquilidad de la gente ante esta plaga y la necesidad de contar con expertos en el control de plagas para su erradicación. 

La chinche común (Cimex lectularius), un hemíptero que pertenece a la familia Cimlicidae, presenta una morfología aplanada y oval. De coloración marrón-translúcida, la chinche común, mide entre 4-5 milímetros en situación de ayuno, tamaño que puede aumentar tras la ingesta de sangre, adoptando un tono más oscuro. Se alimentan de la sangre de seres humanos y animales salvajes y domésticos de sangre caliente, provocando picaduras irritantes y molestas. Localizan al huésped detectando su calor y el dióxido de carbono, y se adhieren a su piel penetrándola con sus dos aguijones huecos. Uno de sus aguijones inyecta la saliva que contiene un anticoagulante y el otro lo emplea para extraer la sangre de su víctima. El depósito de saliva sobre la piel abrasada provoca urticarias localizadas, pudiendo inducir una urticaria generalizada en los casos en que el parásito produce múltiples picaduras. 

Algunas de las evidencias para comprobar que padecemos esta plaga, aparte del propio insecto, son las picaduras, los huevos y los excrementos de éste. Una vez detectada la plaga, es difícil de controlar y exterminar, pues las chinches son altamente resistentes a insecticidas, y con su pequeño tamaño se esconden en cualquier recoveco de armarios, rodapiés, sábanas e incluso en el sistema eléctrico. Por ello, para eliminar esta molesta plaga, se requiere de la ayuda de profesionales en el control de plagas y de tratamientos especiales en función de cada caso. 

Con el incremento a nivel mundial de transporte de mercancías y personas, cada vez son más los casos de personas afectadas que sufren este problema en sus casas, apartamentos, hoteles, moteles, centros de salud, residencias, albergues, escuelas o medios de transporte. Otros lugares donde las chinches pueden aparecer son salas de cine, lavanderías y tintorerías, tiendas de muebles o edificios de oficinas. 

Investigación y tratamiento 

Su resistencia a insecticidas y su capacidad de esconderse en cualquier hueco, dificultan mucho la tarea de exterminio de las chinches. Un control a largo plazo requiere del uso de métodos no químicos en combinación con insecticidas. 

Lo más importante es actuar con la mayor rapidez posible, pues cuanto más se tarde en detectar la infestación, más difícil es controlarla. Por ello las empresas especializadas en el control de plagas recomiendan, sobre todo en el sector hotelero, la realización continua de inspecciones en busca de evidencias de infestación, “En Rentokil, afirma Jacinto Diez, ofrecemos a nuestros clientes la realización de sesiones formativas dirigidas al staff de plantas con el fin de que sean capaces de detectar la presencia de chinches en las habitaciones, una vez confirmada la actividad, continúa Jacinto Diez, es necesario actuar con la máxima rapidez.” 

El tratamiento por calor constituye una eficaz solución, ya que las chinches son sensibles a las altas temperaturas, y este método, aplicado profesionalmente, elimina al insecto en todas sus fases, incluidos los huevos. De nuevo, afirman fuentes del sector, la colaboración entre el cliente y la empresa aplicadora es fundamental para realizar un buen trabajo de control. Este método, además, permite una rápida reocupación de la habitación afectada.

En Rentokil también se están utilizando en las inspecciones perros especialmente entrenados para la detección de chinches, lo cual ayuda a una rápida y segura detección inicial de la plaga, permitiendo actuar más rápidamente para poder controlar la misma y aplicar el tratamiento más adecuado en función de cada caso. Mª José García Amador, Directora Técnica de Rentokil declaró: “Esta novedosa y pionera técnica resolverá los problemas que supone en determinados casos la localización de la plaga y por tanto las acciones y tratamientos que debemos aplicar, lo cual nos ayudará a actuar y solucionar el problema con mayor rapidez”