Rentokil protege el palacio de San Telmo de las palomas

La actual sede de la Junta de Andalucía en Sevilla y Patrimonio Histórico de la ciudad ha sido objeto de un proceso de protección contra posamiento de aves. La empresa adjudicataria del trabajo es Rentokil. 

El Palacio de San Telmo, comenzó a construirse en el año 1682, en terrenos propiedad del Tribunal de la Inquisición para sede del Colegio Seminario de la Universidad de Mareantes en la que se acogía y formaba a los huérfanos de los marineros. Esta obra del arquitecto Leonardo de Figueroa y decorada por Pedro Duque y Cornejo, Miguel de Quintana y Juan Tomás Díaz, es desde el año 1991 sede de la presidencia de la Junta de Andalucía. 

El emblemático edifico del Siglo XVII, de corte barroco tardío, ha sido restaurado en dos ocasiones, la primera en el año 1989 para habilitarlo como Presidencia de la Junta de Andalucía y la segunda, en la década del 2.000, cuando se encarga al prestigioso arquitecto Vázquez Consuegra tanto parte de la restauración externa como del acondicionamiento interno. En esta segunda fase, se contempla la instalación de un sistema electrostático para la protección contra el posamiento de palomas en las fachadas y el patio interior. Para que el Palacio de San Telmo luzca impoluto, Rentokil, empresa líder del sector en la prestación de servicios de prevención y control de plagas a empresas y particulares, está trabajando en la instalación de este sistema. 

El desarrollo de las acciones de Rentokil consiste en proteger un gran número de estatuas situadas en las cubiertas y fachadas del edificio, cornisas, ventanas, posamanos de balcones, ornamentos, etc. Así como la llamativa portada principal de mármol blanco y que tiene una gran dificultad el trabajo que se realiza en ella por los múltiples aditamentos barrocos que la componen. 

La elección de este sistema ha estado motivada por dos factores principales, de un lado su probada eficacia en edificios de similares características y de otro, el mínimo impacto estético que supone su instalación, ya que prácticamente pasa completamente inadvertido. Una vez completada la instalación el Palacio de San Telmo se verá libre de la presencia de palomas y de todos los graves problemas, tanto higiénicos como estructurales, que ocasionan 

Se han instalado alrededor de 10.000 metros lineales de varillas electrificadas con la asistencia de 8 generadores de impulsos electrostáticos de alto voltaje pero muy baja intensidad, que cumplen con todas las recomendaciones de las asociaciones proteccionistas de los animales por su inocuidad contra las aves. Los impulsos programables de estas centralitas varían de entre 0 a 100 segundos según la presión de la población de palomas. Estos impulsos generan un campo electrostático molesto para las palomas que al verse expuestas a dicho campo huyen de la zona.