¿Y si pedimos un bichomenú degustación? | Desinfestados

¿Y si pedimos un bichomenú degustación?

    

PestauranteNo hace mucho la FAO nos animaba a consumir insectos. Según esta organización además de un recurso abundante, los insectos son muy nutritivos. Muchos de nosotros seguro que pusimos cara rara al pensar en darle un mordisco a un gusano o una cucaracha. Seguro que muchos de los que estén leyendo esto la acaban de poner. El primer paso es considerar a estos seres vivos como alimentos.

Muchos habitantes del mundo ya lo hacen. Y es que más de 2.000 millones de persones ya incluyen en su dieta cotidiana a los insectos. Y el resto, los que rechazamos esta idea por motivos puramente culturales, ya comemos algún que otro bicho sin saberlo. Según recoge El Comidista, siguiendo los argumentos del experto Marcel Dicke, consumimos hasta medio kilo de insectos triturados en productos de origen vegetal como el chocolate y las galletas.

Por otra parte, la ONU ya lo recomendó como alimento, además de nutritivo, sostenible para una población que no deja de crecer exponencialmente. Y, por último, y como dice este bloguero de El País, ¿y si resulta que no están tan malos? ¿Y si además de estar sabrosos son baratos? No es ninguna tontería plantearse la posibilidad de incluir en nuestra alabada dieta mediterránea alguna que otra especie de insecto.

A pesar de lo podamos pensar, no es difícil encontrar restaurantes donde cocinen insectos. Porque claro está, los bichos los comeríamos bañados en chocolate, en el relleno de algún pastel salado o emparedado a modo sándwich o hamburguesa. Nada de capturar una hormiga del suelo e ingerirla. ¿A que el asunto ya va tomando otro color?

Sin ir más lejos, en México (sí, sí, donde los tacos y el tequila) utilizan en su cocina más tradicional a algunos insectos. Entre los platos mexicanos más populares se encuentran los chapulines fritos con chile o con guacamole. O lo que es lo mismo, saltamontes crujientes con el picante propio de este país. Ahora bien, no hace falta cruzar el charco ni cambiar de continente para probar estas exquisiteces. Es más, los expertos en extinción de plagas, aquellos que parecen enemigos de los insectos, pudieron demostrar a nuestros vecinos británicos que un menú de insectos no es tan malo como podrían pensar.

Sí hablamos de Rentokil Initial UK., nuestros compañeros anglosajones, quienes además de demostrar que los insectos pueden comerse gustosamente, enseñaron que a nosotros sólo nos molestan las plagas cuando los insectos nos invaden y ponen nuestra salud en juego; que cuando no, podemos incluso disfrutar con, o de, ellos. Pestaurant fue la iniciativa. Un restaurante de insectos montado en plena calle. Y, sorprendentemente, las colas eras infinitas y las existencias se agotaron.

Ensalada de grillos y gusanos crujientes a la barbacoa de primero; hamburguesas de paloma agridulce de segundo; y para poner el broche de oro, de postre saltamontes y hormigas bañadas en chocolate y helado de arándanos y escorpión. Un menú degustación para empezar a introducirnos en el mundo gastrobicho que seguro que nos dan ganas de repetir. ¿Te gustaría que montáramos un Pestaurante aquí?