Una posible alternativa biológica para el control de las "moscas negras" | Desinfestados

Una posible alternativa biológica para el control de las “moscas negras”

    

mosca negra | DesinfestadosA raíz de una consulta de mi compañera Verónica Ramos sobre como minimizar los efectos tan dañinos que producen las “moscas negras” a las personas en determinadas zonas de nuestro país (Aragón y algunas comarcas de Tarragona entre otras), estuve investigando algo más sobre estos insectos por si había alguna novedad relevante en cuanto a su control.

Es sabido que las “moscas negras” producen unas picaduras muy dolorosas  y que por ello su población es objeto de vigilancia y control para disminuir los efectos en zonas cercanas a las riberas de los ríos. Hasta ahora, su control se basaba principalmente en la realización de tratamientos químicos (poco efectivos realmente) y también biológicos (larvicidas tipo Bacillus). Los medios que se empleaban eran diversos, desde helicópteros a barcazas e incluyendo también medios terrestres.

Las “moscas negras” son en realidad unos dípteros de pequeño tamaño que pertenecen a varias especies del género Simulium. Todas ellas son bastante agresivas para los mamíferos (incluido el hombre como hemos comentado previamente). Son hematófagas y pueden desplazarse muchos kilómetros desde sus lugares de cría en busca de objetivos de los que obtener su alimento. Sus picaduras se suelen producir durante el día y son muy dolorosas debido al tipo de aparto bucal que tienen (de tipo mandibular).

Pues bien, leyendo recortes de prensa de los periódicos de las zonas más afectadas, descubrí que este año la incidencia había sido algo menor debido a una serie de acontecimientos, algunos de ellos de origen natural (por ejemplo la crecida del río Ebro) y otros llevados a cabo por la mano del hombre (limpieza de algas y vegetación en el cauce del río que es donde mayoritariamente los simúlidos depositan sus huevos).

Pero la más llamativa de todas las actuaciones es la que estaba llevando a cabo el Ayuntamiento de Zaragoza. Consistía en concentrar la población de murciélagos en las zonas de mayor incidencia tradicional de estas moscas en la capital aragonesa. Es conocido que los murciélagos son grandes depredadores de insectos, por lo que en teoría la idea puede funcionar perfectamente. Las especies implicadas son el murciélago mediterráneo y el murciélago enano, muy típicos de esa zona geográfica según la Asociación Española para la Conservación y el Estudio de los Murciélagos. Ya sabemos por otros artículos que estos mamíferos son capaces de ingerir cientos de insectos en una sola noche.

Mediante la instalación de una cantidad importante de “cajas nido” en las zonas afectadas, consiguieron concentrar una población estable de murciélagos para que comenzaran a realizar su labor “biológica”, es decir, disminuir la incidencia de “mosca negra” por ingestión masiva de adultos.

Habrá que estar atento a los estudios que se realicen de aquí en adelante para comprobar si la medida ha tenido algún efecto positivo. Ahora sólo queda luchar contra los miedos y prejuicios que muchas personas sienten todavía hacia los murciélagos (y es que algunas películas han hecho mucho daño a la imagen de estos pacíficos animales).

Comentarios
  1. Alvaro
    • Anthrenus verbasci

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