Una escapadita al pueblo con sorpresa | Desinfestados

Una escapadita al pueblo con sorpresa

    

Plagas en casas antiguasNo hay duda, los mejores días de la semana son los viernes. ¿Por qué? Porque acudes a tu rutina con más ánimo. La dura semana de trabajo y/o estudio va llegando a su fin y es hora de hacer un paréntesis que nos permita desconectar durante algunas horas. Da igual que el sábado haya que echar unas horitas extras para acabar esos pequeños detalles que han ido coleando los días anteriores, el caso es que nos motivan los días de descanso.

Y es que, para los que vivimos en grandes capitales, esos apenas dos días “sin nada que hacer” son ideales para darse alguna que otra escapadita para el pueblo. Además, no importa que seas o no de pueblo, porque seguro que hay alguien de tu entorno (pareja, familiar, amigo,…) que vive en el medio rural y es motivo suficiente para hacer planes y huir del bullicio de sirenas y estrés que nos atormentan. Me confieso, soy uno de ellos.

Las escapadas al pueblo te llenan de paz, tranquilidad y a la vez de innumerables opciones de ocio. ¿Quién dice que solamente las ciudades ofrecen una agenda interesante de cosas qué hacer? Da igual qué pueblo sea, que seguro que hay un lugar o un sitio donde montar un plan. Y si no, nos lo inventamos. ¡Con lo fácil que es montar un picnic!

A lo que iba (que pensar en pueblo y fin de semana me desconcentra). Hace algunos días, en una de esas escapadas tocó un plan genial: hacer limpieza. Pero no una limpieza cualquiera, sino de la casa olvidada de un familiar que ya falleció hace algunos años y hay que adecentarla. Restos de plantas indeseadas, suciedad, viejos cacharros ya inservibles (ni siquiera interesantes para cualquier coleccionista de antigüedades),… Y, ¿cuál fue la sorpresa? Restos de excrementos y gomas de electrodomésticos roídas.

Normal. La falta de mantenimiento de la casa había atraído a las ratas. Y es que, el patio lleno de malas hierbas y descuidado había servido de hábitat natural para especies poco deseables. Lo peor de todo es que las ratas encuentran cualquier escondrijo para acceder dentro de la casa y, aunque estuvimos varias horas buscando por dónde podría haberse colado, lo cierto es que no lo hayamos. Estos roedores se las saben todas y el problema es que los matarratas del mercado no son tan eficaces como nos gustaría y, a la larga, pueden suponer un coste económico superior al del control por parte de los expertos.

En un caso así, ¿qué es lo mejor que podíamos hacer? Primero limpiar a fondo el patio y todos los rincones de la casa; después asegurarnos bien de que no hay huecos por ventanas o puertas por donde se puedan colar los indeseables seres y, por último, un método eficaz de control de plagas de roedores.