Un día en la vida de un comercial de Rentokil | Desinfestados

Un día en la vida de un comercial de Rentokil

    

La semana pasada estuve dos días con nuestros compañeros, primero con un comercial, y después con un técnico, así que por supuesto os voy a contar qué tal fueron esos dos días.
Tengo que reconocer que el trabajo que realizan los comerciales y técnicos de Rentokil no es nada fácil, la verdad es que volví totalmente impresionada del trabajo tan duro que realizan, tanto los comerciales por las situación económica que atraviesa nuestro país, como los técnicos por lo duro que es su trabajo en sí. Además, todos coinciden en mencionar la soledad que invade su día a día, porque aunque pasen mucho tiempo tratando con gente diferente, la mayoría de ellos son totalmente diferentes, nunca llegan a crear ningún vínculo con ellos, más allá del vínculo comercial. Y por supuestos todos tienen una lista interminable de anécdotas que contar sobre su trabajo, que como ya os imagináis, quedará entre ellos y yo.

Para mi día con un comercial estuve con nuestro compañero Miguel Ángel Arellano, y tengo que decir que además de aprender todos los entresijos de su día a día, ese día me reí muchísimo, sus imitaciones de otros acentos no tienen desperdicio, pero eso mejor preguntádselo a él cuando le veáis. En fin, intentaré hacer un resumen de su trabajo:

El trabajo de un comercial de Rentokil se centra en tres actividades principales con clientes que se encuentren en su zona de trabajo, una con los que ya son clientes de Rentokil, otros con clientes potenciales que se han puesto en contacto con nosotros a través de rentokil.es, de páginas amarillas o por cualquier otro medio, y por último también se encarga de la captación de clientes.

– Clientes de Rentokil: su trabajo se centra en responder a sus llamadas, algunas veces los clientes se ponen en contacto con nosotros porque tienen alguna duda sobre su factura, porque han visto algún insecto o roedor en sus instalaciones y necesitan que acuda un técnico o porque quieren añadir algún otro servicio a su contrato.
– Clientes potenciales: son clientes que tienen algún problema de plagas y se han puesto en contacto con nosotros, así que su trabajo consiste en acudir para ver la gravedad de la infestación, entender las causas que han producido esa situación, diseñar un programa de control de plagas y un presupuesto. Otra tarea que muchas veces no se dice pero que también realizan es la de tranquilizar a nuestros clientes, la mayoría llaman muy asustados, han visto su hogar o su negocio invadido de repente y no saben muy bien qué hacer o cómo acabar con el problema.
– Captación de clientes: como ya os podéis imaginar con la situación económica que atraviesa España, esta tarea no resulta nada fácil, pero aún así nuestros comerciales no tiran nunca la toalla y siempre intentan conseguir nuevos clientes.

Con Miguel Ángel yo estuve en dos urbanizaciones muy grandes que tienen muchas zonas verdes y por tanto muchos pinos, así que su solicitud era para un tratamiento de control de la procesionaria del pino. Como sabéis, la procesionaria del pino tiene unos pelos urticantes que cuando se desprenden pueden ser arrastrados por el viento y llegar cerca de zonas donde haya personas y mascotas y provocarles inflamaciones y sarpullidos. La mayor preocupación es sobre todo por las mascotas, ya que estos son muchos más vulnerables, al pasar mucho más tiempo que las personas en jardines y zonas exteriores, y por supuesto porque los pelos pueden depositarse en el suelo tras ser arrastrados.
Además, hay que añadir que ahora es la época ideal para realizar los tratamientos de control del procesionaria del pino, porque debido al retraso en la llegada de las bajas temperaturas, también se ha retrasado el ciclo biológico de la procesionaria y por tanto es ahora cuando están naciendo las oruguitas y está apunto de iniciarse la defoliación de los árboles.

El mismo día también fuimos a ver a un cliente particular que tenía topos en el jardín, la verdad es que el jardín parecía un campo de minas, y nosotros pudimos sentir literalmente cómo nos hundíamos al caminar sobre los túneles que habían construido.

Después también estuvo realizando algunas llamadas para confirmar presupuestos, y ahí acabó mi día con un comercial de Rentokil, espero que os haya resultado tan entretenido como a mí, y la verdad es que yo animo a todos los empleados a que pasen también algún día con ellos, para que de verdad sepan lo que supone trabajar bajo frío, calor, lluvia, etc.

Comentarios
  1. Jacinto

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