Tras la tormenta… ¡llegan las plagas! | Desinfestados

Tras la tormenta… ¡llegan las plagas!

    

Efectos de las plagas tras un huracán | Desinfestados

Tras su paso por Nueva York, el huracán Sandy ha dejado imágenes de caos y desolación. La catástrofe es patente en numerosas familias que se han visto afectadas por pérdidas personales y materiales.

Además de esos daños ¿qué otras consecuencias tiene este fenómeno meteorológico? ¿Podríamos asociarlo a un incremento de plagas?

Las consecuencias, principalmente de las inundaciones, trae como resultado la proliferación de plagas, principalmente de roedores. Podemos asociar el incremento de ciertas plagas con las consecuencias devastadoras de un huracán, ¿cuáles serían las principales plagas que se verían beneficiadas?:

Roedores: algunos expertos afirman que las ratas podrían haber muerto ahogadas al vivir en alcantarillas completamente inundadas tras el huracán, pero sabemos que las ratas son increíblemente buenas nadadoras y pueden trepar, con lo cual no se puede descartar su supervivencia. A esto se suma que son individuos altamente sociales y viven en una estructura social ciertamente estable. Si este huracán irrumpe en esa estabilidad, las ratas podrían comenzar a infestar las áreas que nunca antes habían tomado. Además han aumentado las fuentes de alimentación (montones de basura, restos de animales, etc.) que están sacando a las ratas fuera de los lugares habituales de refugio.

El retraso en la recogida de basura que muchas zonas han experimentado y continúan experimentando dará lugar a una gran cantidad de fuentes de alimentos, mientras que el incremento esperado de los escombros procedentes de la destrucción de numerosas viviendas y de la posterior reconstrucción de las mismas, servirá como excelente albergue temporal para las plagas desplazadas. Muchas ratas podrán emerger de las cloacas y correr por las calles de la ciudad.

Imagináos, en Nueva York habitan 8 millones de personas, población que es igual o mayor a la población de ratas, ¡increíble!

Las autoridades sanitarias advierten de que el agua estancada de las inundaciones puede suponer un riesgo para la salud, que podría agravarse con el tiempo. Las ratas son portadoras de enfermedades infecciosas como salmonella, trichinosis y leptospirosis, entre otras.  Dichas enfermedades se pueden propagar a través de orina y heces fecales de dichos animales que ahora mismo están en un contacto más habitual con los habitantes de las zonas afectadas a través de las numerosas acumulaciones de aguas residuales.

Palomas: son otras de las grandes ganadoras de esta catástrofe, los edificios les han servido como guaridas en este temporal y ahora se encuentran con una cantidad ingente de manjares en las calles que sobrevuelan.

Moscas: las moscas proliferan con los alimentos en mal estado y las aguas estancadas. Los habitantes que se quedaron sin electricidad durante varios días o no pudieron regresar a sus hogares durante un tiempo, se encontraron a la vuelta  con una gran cantidad de alimento en mal estado.

Muchas moscas se reproducen en las zonas contaminadas por aguas residuales, lo que puede ser un problema  en algunas zonas específicas cercanas a Nueva York como el Canal de Rockaway en el condado de Nassau, Long Island, que está siendo inundado con aguas no tratadas de la planta de tratamiento de aguas residuales de Bay Park.

Chinches: ha habido un gran número de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares y vivir en hoteles y albergues. Como sabemos tras permanecer 20 años desaparecida en países como Estados Unidos, la chinche de la cama (Cimex lecturalius) ha vuelto y se ha convertido en una pesadilla para los dueños de muchos establecimientos hoteleros.

Las chinches son un problema mucho mayor en las zonas urbanas afectadas por la tormenta, como Nueva York, donde hay un mayor número de personas obligadas a convivir juntas e interactuar. Debido a la capacidad de estos “habitantes de las camas” a viajar en las personas y sus pertenencias, las chinches pueden llegar a ser un problema para alguien que se ve obligado a vivir en hoteles y luego regresa a su casa. Pese a los trastornos que causan, estos insectos no se asocian a la transmisión de enfermedades.

Termitas: hay viviendas que pudieron haber sido tratadas en el pasado pero si actualmente la zona ha sufrido inundaciones los tratamientos pueden haber perdido su efectividad y probablemente las viviendas han quedado desprotegidas contra las termitas con los consecuentes graves daños estructurales que pueden causar.

Por lo tanto se hace patente eso de que, “a perro flaco todo son pulgas”, y es que si los habitantes de Nueva York no habían tenido suficiente con el huracán además pueden verse acechados por estas plagas. Así que, sólo puedo decir ¡sálvese quien pueda!