Tengo bichos en la cocina 2 | Desinfestados

Tengo bichos en la cocina 2

    

Bichos en la cocina….. esta historia la comencé hace unos meses, fue tan solo un esbozo, un rápido diagnóstico de quiénes son y dónde viven ese grupo heterogéneo de pequeños huéspedes indeseados que es posible que más de uno se haya encontrado de forma sorpresiva. De entre todas las especies probablemente las más genuinas y abundantes sean las polillas del género Ephestia, este grupo lo componen distintas especies (elutella, kuehniella, cautella) todas ellas muy semejantes morfológicamente con dibujos de bandas grises oscuras/negras irregulares en el dorso de las alas sobre un fondo gris claro, dibujo que es característico de cada una de ellas y permite diferenciar las diferentes especies entre sí.

Todas estas especies, unas en mayor y otras en menor medida pueden atacar a las harinas de cereales (además de ha diversas variedades de frutos secos o cacao), el proceso puede comenzar en el campo antes o durante la recolección de los cereales, en la industria durante la producción de las harinas o bien directamente en nuestras casas, una vez abierto el paquete de harina que celosamente guardamos en el armario de la cocina. Hasta ahí llegará volando una polilla hembra y depositará los huevos fecundados en la harina, estos huevos, en torno a 200, eclosionarán al cabo de unos días (el periodo de tiempo necesario para que se produzca la eclosión está en torno a los 3-6 días y dependerá fundamentalmente de la temperatura ambiental existente). De cada uno de estos huevos saldrá una pequeña larva de un color blanco sucio  que tiene repartidos a lo largo de su cuerpo numerosos pelos (realmente se  denominan quetas ya que no son verdaderos pelos) cuya disposición en los segmentos más próximos a la cabeza permiten diferenciar las larvas de cada una de las diferentes especies. Estas larvas son las que se van a alimentar de la harina de forma voraz hasta alcanzar una longitud aproximada de unos 12 mm. A la vez que se alimentan generan unos hilos de seda a los que al adherirse la harina se van  formando una especie de  grumos  que cuando cuelgan del techo de depósitos o silos tiene la apariencia de pequeñas estalactitas.

Una vez que las larvas hayan completado su desarrollo migrarán desde nuestro paquete de harina y buscarán una esquina oscura y solitaria en el armario de la cocina, alacena, etc donde la larva formará un capullo con la seda que generan y se transformarán en crisálida, estado en el cual permanecerán al menos durante varias semanas hasta finalmente dar lugar a un ejemplar adulto que reinicie el ciclo nuevamente.

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