Ratas adictas a Internet en Teruel | Desinfestados

Ratas adictas a Internet en Teruel

    

Teruel existe, y si no que le pregunten a la comunidad de ratas que hasta allí se han ido a roer la fibra óptica del ayuntamiento. Algunos pensarán que este hecho es más propio de Lepe, donde según sus populares chistes puede pasar de todo. Pero no, en este caso los protagonistas de la historia han preferido el jamón turolense al de Jabugo y se han decantado por el frío aragonés para pasar las primeras semanas de febrero.

No es ficción, no es ningún cuento; un grupo de ratas ha aprovechado la falta de servicio de control de roedores del consistorio de Teruel y hasta allí se han desplazado, aprovechando la debilidad del municipio aragonés y convirtiendo una amenaza (para los ciudadanos) en una oportunidad (para estos roedores). Y es que no hay detalle que se le escape a esta especie animal que goza de la antipatía de muchos, pero que al parecer domina los análisis DAFO.

Así que haciendo alarde de su picardía, los roedores hicieron de unos contenedores soterrados su central de operaciones y desde allí, como buenos soldados, llegaron al subsuelo de la casa del pueblo y atacaron a sus comunicaciones. El resultado, una capital de provincia con un Pleno sin acceso a Internet de alta velocidad a causa de unas indeseadas visitantes. Pero, como no hay mal que por bien no venga, será que las ratas no querían más que avisar al alcalde de lo que podría pasarles si no volvían a contar con defensores de plagas.

En definitiva, un cuento con moraleja para los gobernantes turolenses: hay que contar con un buen servicio que controle las plagas y que como el flautista de Hamelin sea capaz de ahuyentar a los roedores, en el caso de que hayan logrado saltarse todas las medidas y controles.

Y qué mejor flautista que los reclutados por Rentokil, a disposición de los pueblos en problemas las 24 horas del día y siempre respetuosos con la seguridad de la familia y las mascotas en la aplicación de sus tratamientos. Porque si las ratas parecen pícaras, avispadas e inteligentes, para eso los flautistas de Rentokil se han especializado en su control, para conocerlas y aprovecharse de sus debilidades; porque no olvidemos que ellas son animales y nosotros humanos, que un poco más de raciocinio se nos atribuye.

La imagen que ilustra este artículo ha sido publicada bajo licencia Creative Commons y pertenece a AurelianusRe.

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