Quien tiene un amigo tiene un tesoro | Desinfestados

Quien tiene un amigo tiene un tesoro

    

Quien tiene un amigo tiene un tesoro | DesinfestadosEn cada grupo de amigos los roles de cada uno y lo que aporta al grupo suelen estar muy marcados: todos tenemos un amigo informático que nos arregla el ordenador, un amigo al que le encantan la televisión y nos recomienda series y películas, un amigo apasionado de la tecnología que siempre tiene el último móvil que ha salido, las aplicaciones más útiles, y que nos recomienda qué móvil debemos comprar, etc. Pues bien, en mi grupo de amigos yo soy la persona a la que llaman cuando sospechan de una plaga, con lo cual en ocasiones recibo llamadas de mis amigos en las que tengo que escuchar cosas como: “He visto un bicho y me he acordado de ti”. ¿No es halagador?

Y yo en esas situaciones, siguiendo las recomendaciones de mis queridos compañeros del departamento técnico, me pongo mi gabardina de Sherlock, cojo mi pipa y pregunto: “¿Dónde fue el sospechoso visto por última vez? ¿Qué aspecto tenía? Cualquier pista que tengas o cualquier información que creas que puede ayudar a nuestra investigación será tratada de forma estrictamente confidencial y nos ayudará a recopilar las pruebas suficientes para poder incriminarle de los delitos que se le acusan, es decir, el de especie perjudicial para la salud invasora de zonas destinadas a la habitabilidad de personas.”

En concreto esta conversación sobre bichos la he tenido últimamente con mi hermana y con un amigo, y por supuesto os voy a contar qué es lo que les pasó con todo lujo de detalles, que para eso me han dado permiso para que cuente sus intimidades en este blog.

Érase una vez una calurosa mañana de verano, el sol brillaba, los pájaros cantaban y mi móvil recibió este extraño (pero no tanto si trabajas en control de plagas y tu familia lo sabe) mensaje de mi hermana:

  • En mi casa hay muchísimos mosquitos, tengo unas 15 picaduras en el brazo izquierdo

A ver, o ese mosquito tenía muchísima hambre ese día, o es imposible que un mosquito pique tanto en un solo sitio, así que le pedí una foto. Se la reenvié a mi querido compañero Enrique el profesional del bicho y en seguida me dijo: no son mosquitos, parecen chinches, ¿ha viajado o ha estado en un hotel hace poco? Para resumir un poco, digamos que durante un rato pensamos que tenía chinches en casa, pero después de que nuestro compañero Paco Perea acudiera raudo y veloz a realizar una minuciosa inspección en su casa sin encontrar nada, llegamos a la conclusión de que las chinches le habían picado en un tren de Málaga a Madrid, por lo que os recomiendo que tengáis cuidado cuando uséis transporte público.

El otro momento de pánico entre mis amigos del que os hablaba antes sucedió el pasado sábado, cuando mi amigo Álvaro pensó que tenía chinches en casa, ya que habíamos hablado de ese tema unos días antes y él dijo que los insectos que tenía en su casa se parecían mucho a las fotos de chinches que había visto en Internet. Otra vez volví a preguntarle dónde estaban los insectos, cómo eran, etc. Al final le pedí que intentara atrapar uno vivo y que me lo diera para que yo se lo llevara a nuestro experto entomólogo FM, y así sucedió, descubriendo al final que el susodicho resultó ser una galeruca del olmo, un pequeño coleóptero de la familia de los Chrysomelidae que se alimenta principalmente del olmo, que está siendo muy común en Madrid este año, y mi amigo Álvaro no tiene nada de qué preocuparse, citando a FM “a no ser que sea un olmo”.

Y así acaba la historia de cuál es mi papel fundamental en mi grupo de amigos, espero que os haya gustado, y ya sabéis, en lugar de llamarme a mí, vosotros a quien podéis llamar es a Rentokil para poder decir “He visto un bicho y me he acordado de vosotros”.

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