¿Por qué se llama rata a alguien que es tacaño? | Desinfestados

¿Por qué se llama rata a alguien que es tacaño?

    

Imagen de monedas | Desinfestados¿Alguna vez os ha ocurrido que, cansado de utilizar palabras y frases hechas del lenguaje os habéis parado a preguntar el porqué de su significado? Algunos estudios afirman que diariamente decimos entre 7.000 y 20.000 palabras al día, dependiendo de lo habladores que seamos o cuál sea nuestro trabajo. Y, en esa maraña verbal, la riqueza de nuestro lenguaje permite que utilicemos metáforas, juegos de palabras, dobles significados o la ironía de los que a veces no nos percatamos.

Uno de los más comunes, sobre todo tras una reunión entre varios amigos, es el típico “cara dura” o “rata” que, aprovechando el tamaño del grupo, siempre acaba eludiendo su cuenta correspondiente o al menos en su totalidad. No nos engañemos, todos hemos vivido algún caso y seguro que también se te ha venido a la cabeza alguna imagen.

Acostumbramos a utilizarlo como adjetivo para designar a aquella persona que destaca por su especial tacañería a la hora de mirar cualquier gasto, por mínimo que sea. A menudo, también ocurre que dicha persona acaba decidiendo pasar sed con tal de no gastar ni una moneda. Pero, ¿por qué lo llamamos “rata”? ¿Qué relación tiene con tan despreciable roedor?

La Real Academia Española no ofrece grandes ayudas al hablar de “persona tacaña” e, incluso un poco más allá, como alguien “despreciable” e incluso como alguien “pobre”. ¿Está relacionada la pobreza con la tacañería? ¿Podemos unir las tres imágenes? No tiene por qué, incluso hay quienes afirman que quienes menos tienen, más generosos son con los demás, por lo que no nos sirve.

Para encontrar la relación entre ambos significados tendremos que buscarla en la cultura occidental, en la que la rata ha sido vista desde un punto de vista negativo, algo de lo que hay que mantenerse alejado, ya que busca aprovecharse de los demás. De hecho, todos sabemos que las ratas se nutren de los desperdicios y los alimentos de los demás y se mueven por lugares de desechos. Incluso tradicionalmente han sido asociadas a un animal que entra, roba o se alimenta y se marcha rápidamente. Todo lo contrario a la visión que tenemos de los ratones, mucho más afables, simpáticos y bonitos.

Curioso, ¿verdad? Cualquier posible relación con la realidad no es más que fruto de la casualidad.