Polillas: las plagas más caras del mundo | Desinfestados

Polillas: las plagas más caras del mundo

    

Las simpáticas Autographa gamma invadieron el estadio de Saint Denis en París durante la final de la Eurocopa entre Portugal y Francia el día 10 de julio de este año y protagonizaron, junto a la nariz de Cristiano Ronaldo, numerosos memes. Sí, sí, estas polillas, normalmente llamadas Medidor, habían invadido el césped del campo gracias a la humedad de días anteriores y al calorcito del que disfrutaron después los parisinos. Y gracias, además, a su reciente expansión por la Península Ibérica y sur de Europa. Para suerte de Cristiano, esta polilla es inofensiva: se alimenta de hojas de género mentha y por ello abarrotaron el césped del campo, por lo que ni su camiseta del número 7 podría haber sufrido daños… y es que suficiente tuvo con su lesión de rodilla, de la que aún hoy se recupera.

Sin embargo, no todas las polillas son tan amigables. Todos hemos sufrido alguna vez el fastidio de tener agujeritos en la ropa. Las polillas pertenecen a los insectos de productos almacenados y las plagas que producen son las más costosas para las industrias alimentarias. Y no es de extrañar, ya que algunas especies de polillas poseen una tasa de crecimiento altísima: una sola pareja de insectos, en un par de meses, puede desarrollar una familia lo suficientemente inmensa para infestar varias toneladas de producto.

Son más de 1.000 especies de insectos de diversos órdenes las que infestan los productos almacenados en todo el mundo. Poniéndonos técnicos, las especies de mayor importancia económica se hallan entre los coleópteros (vulgarmente escarabajos) y los lepidópteros (mariposas en nuestro vocabulario) los que más nos interesan hoy, de escarabajos trataremos en la segunda parte de “insectos de productos almacenados”.

Las polillas a fondo

Dentro de la especie de las mariposas, las asociadas a productos almacenados son más de 70 en todo el mundo y se agrupan en unas 10 familias. De ellas, las plagas más importantes pertenecen a los pirálidos y la especie más popular es la polilla gris, (aunque existen más de, ni más ni menos, 20.000 repartidas por el mundo) que puede provocar serios daños en la harina.

Mención aparte, pero no menos importante, merecen las “fabric pests” nombre anglosajón que denomina a especies asociadas a materiales como la ropa, pieles, etc., y muy frecuentes tanto en casas como en museos, que pueden destruir recursos no renovables y muy valiosos como libros, tapices o pinturas, muy susceptibles al ataque de insectos como la conocida polilla de la ropa.

En cuanto a los productos almacenados, las especies que aparecen sobre ellos son muy diversas y no todas las especies que aparecen sobre un determinado producto se alimentan necesariamente de él, como son las que forman parte de la fauna doméstica (hormigas, cucarachas, etc.) que se pueden encontrar ocasionalmente en productos alimentarios, pero no suponen una verdadera plaga.

Polillas esp

Plagas y daños

Los insectos de productos almacenados (IPAs) suponen un peligro, como hemos visto, tanto para particulares como para diversos tipos de industrias: plantas de procesado de productos, almacenes, panificadoras y hornos de pan, restaurantes, molinos, granjas y silos. Además, pueden provocar graves pérdidas económicas por la contaminación de alimentos, especialmente si es producto terminado. Entre las plagas atacantes de productos almacenados, podemos encontrar dos tipos:

  • Plagas primarias: En ellas se encuentran las polillas de cereales y son aquellas capaces de perforar la testa de las semillas y atacar los granos intactos
  • Plagas secundarias: éstas solo se desarrollan sobre granos dañados previamente. Para ello, las hembras reparten los huevos sobre los granos y las larvas se alimentan desde el exterior. Este tipo de plaga puede ser de polillas indias y polillas mediterráneas.

Estas plagas pueden causar dos tipos de daños:

  • Directos: producidos por la alimentación de la plaga sobre el producto. Estos daños se valoran por el volumen o peso de producto perdido.
  • Indirectos: se trata de un daño mucho más grave que el directo ya que suele ocasionar la total usabilidad del producto para cualquier consumo. Esto sucede por la presencia en los productos de restos de insectos infestantes: el género queda con un sabor y olor muy desagradables, además de los problemas de salud que puede conllevar su ingesta, como, incluso, reacciones alérgicas.

¿Y qué hago con las polillas?

Un ejemplo de cómo puede afectar una plaga de polillas es el que nos dejó en Galicia, en el año 2015, la couza guatemalteca, polilla que es una de las mayores causas de daños económicos en América. Su “modus operandi” es poner sus huevos en la patata y las larvas se alimentan del tubérculo, dañando todo el producto de forma irremediable. Para eliminar cualquier resto del insecto, se prohibió la salida de patatas producidas en Ferrol, Neda y Narón hasta que se terminó con la denominada plaga Tecia solanivora Povolny (Scrobipalpopsis solanivora Povolny).

Algunas especies de IPAs supusieron, desde el inicio de la agricultura, un grave problema para el ser humano y aún hoy continúan siéndolo pese a los avances para su control; aunque el problema es recíproco: algunas especies son utilizadas por el hombre para la obtención de enemigos naturales contra otros insectos en programas de control biológico de otras plagas.

Conviene saber dónde se pueden esconder los IPAs para poder detectar una plaga a tiempo. Los insectos de productos almacenados pueden vivir en diferentes alimentos, como por ejemplo harinas, frutos secos, cereales en grano, dulces, queso, jamones y embutidos, pescado seco, comida para mascotas o especias.

Con el fin de controlar estos insectos, los alimentos deben ser retirados o destruidos meticulosamente para no propagar la plaga más todavía, o tratarse de forma que no ponga en riesgo su uso final. Para ello, los servicios profesionales de Rentokil te ayudarán a identificar y eliminar los insectos de productos almacenados de forma eficaz, garantizando la mínima interrupción para el funcionamiento del negocio, además de asegurar que los tratamientos cumplen con la legislación correspondiente.

De momento, algunos consejos para evitar esas molestas polillas en casa:

  • Para las polillas de la comida una de las soluciones más prácticas son las trampas con feromonas naturales que atraen a las polillas y se quedan adheridas a la superficie pegajosa.
  • Usa saquitos de lavanda o cáscaras de naranja y limón para eliminar las polillas de los armarios
  • Si se confirma la presencia de plagas un control efectivo de Rentokil, usando productos autorizados, será la mejor solución para el problema.

Y más vale prevenir que curar: la mejor forma para no tener polillas en casa es evitar que aparezcan. Mantener los armarios y despensas limpios y desinfectados; evitar el exceso de humedad en casa y revisar que no guardamos alimentos caducados, son algunas medidas que debemos tomar para ello. ¡Y adiós a los lepidópteros!

 

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