Pobre los ratones de los que hablamos en Desinfestados

Pobre de mí

    

Memorias de un pobre ratón casero (mus musculus)

Siento que mi corazón se encoge

Siento que se me acelera

No dejan que me realoje

Que vuelva a mi madriguera

Llegué pronto aquella noche

A una pequeña despensa

Donde al bajarme de un coche

Dejaron la caja en la mesa

Al detectar soledad

Salí orgulloso y confiado

Por fin ¡tengo libertad!

Y estoy bien acomodado

Me puse como un loco a buscar

Entre tantas novedades

Un lugar donde llamar

Hogar y que a mí me agrade

Encontré un pequeño hueco

Que existía entre la puerta

Junto al marco, un poco seco

Pero bastante encubierta

No había nadie por ahí

Con quien poder conversar

Solamente un infeliz

Pajarillo que al cantar

Esbozaba su tristeza

Y sus años de soledad

Levantando la cabeza

Como queriéndome hablar

Encontré comida fácil

Y también con la humedad

Gracias a mi instinto ágil

Suplía mi sequedad

Bebiendo de una gotera

Que caía por el techo

Y que saciaba mi espera

De bebida sin barbecho

Pero llegó aquella tarde

Cuando en mi reino él entró

Con su uniforme cobarde

Que a mí me descolocó

Me puso adosados golosos

Con entradas y salidas

Comida para un goloso

¡Es la Tierra Prometida!

Comencé a comer como un cerdo

Y todos los días…..¡Festín!

Mi vida ha cambiado ¡Es cierto!

¡He comenzado a vivir!

Pero todo en esta vida

Es vano y perecedero

Y con toda esta comida

Me empecé a poner enfermo

Sentí un dolor de muelas

¡Por Dios que será de mí!

Ya lo decía mi abuela

¡Cuidado con Rentokil!


Juan Pérez Torregrosa