Los pelos urticantes de la procesionaria provocan reacciones

Pelos urticantes

    

Pelos urticantesEn los últimos meses hemos leído multitud de artículos relacionados con la presencia de procesionaria del pino en colegios, parques públicos, etc. que han afectado negativamente a la salud sobre todo de niños y perros, debido al contacto directo con los pelos urticantes de las orugas.

La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) conocida también como “sirganos” en Teruel, “cuc de pi” en Cataluña y “piñu-mozorro” y “piñu-beldar” en el País Vasco, tiene una peculiaridad que la diferencia de la mayoría de lepidópteros, y es que, como elemento de defensa frente a sus depredadores, tiene una serie de pelos urticantes que son los que generan las reacciones alérgicas en las personas y los animales. ¿Están presentes estos pelos en todos los estados de desarrollo de la procesionaria? No. Estos no están ni en la mariposa adulta, totalmente inofensiva, ni en las crisálidas ni en los primeros estados (1º y 2º) de desarrollo de la larva. Los pelos urticantes aparecen en el 3º estado y permanecen en el 4º y 5º. Los pelos urticantes están localizados no en toda la superficie de la larva, sino que se alojan en unos “dispositivos” urticantes, de un color rojo más o menos intenso. Este aparato está formado por repliegues del tegumento, que forman una especie de estuche, donde se alojan espesas matas de diminutos dardos urticantes de coloración naranja. Cuando la oruga está quieta el dispositivo permanece cerrado, pero al agitarse se abre y libera miles de estos pelos que contaminan el ambiente y pueden producir serias afecciones alérgicas y urticarias, máxime cuando se entra en contacto directo con las larvas.

Las larvas se alimentan fundamentalmente de acículas de pinos, aunque se pueden encontrar también en cedros, formando los típicos bolsones donde se refugian. Existe un periodo de su vida especialmente peligroso, y es cuando una ver completado el 5º estado larvario, abandonan el pino del cual se han alimentado, en “procesión” o coloquialmente en “fila india”, buscando una zona de tierra propicia para pupar. Es en este momento donde las orugas están más al alcance de las personas, especialmente niños con su natural curiosidad, y de los animales domésticos como los perros.

¿Se puede evitar los daños contra la salud causados por la procesionaria? Si. Para que el control de la procesionaria sea efectivo y poder evitar los daños causados no sólo a las personas y animales, sino también a los propios pinos en los que producen defoliación con las complicaciones posteriores que esto conlleva,  se debe de combatir en la fase de adulto y en los primeros estados de desarrollo de las larvas que son las que no tienen pelos urticantes y las que menos se alimentan.

Las actuaciones a realizar para el control de estos insectos van a dependen del estado de desarrollo de la plaga. El ciclo biológico depende de las temperaturas ambientales y puede variar de unas zonas a otras e incluso en diferentes años y épocas del año. Los rangos que se indican a continuación son orientativos, el momento propicio para realizar cualquier intervención se establecerá en cualquier caso previa inspección detallada y comprobación del estado de desarrollo de la plaga.

El control de los adultos se puede realizar con la colocación de trampas de feromonas para seguimiento de las poblaciones o trampeo masivo. Estas trampas emiten una feromona sexual que atrae a los machos, por lo que se evita en gran medida la fecundación de las hembras. Se colocan en verano en los meses de junio a septiembre, pudiendo variar en función de la climatología.

El control de las larvas de primeros estados se tendría que realizar desde el momento en que las hembras realizan las puestas, hasta la que las larvas alcanzan hasta el 3º estado (inclusive), siendo este periodo más o menos el comprendido entre agosto a noviembre-diciembre. Para estos tratamientos se utilizan formulados insecticidas a base de IGRs (Reguladores del Crecimiento de los Insectos) o Bacillus thuringiensis var. Kurstaki (Bacteria entomopatógena específica para el control de orugas de lepidópteros, e inocua para el hombre y otros animales no diana). Las larvas de 1º y 2º estado constituyen bolsones pequeños provisionales, siendo las larvas de 3º estado las que empiezan a confeccionar los bolsones definitivos.

En invierno, desde diciembre hasta incluso el comienzo de la primavera, dependiendo de las zonas y las temperaturas,  que es cuando ya están constituidos los bolsones definitivos y las larvas se encuentran el 4º y 5º estado, se deberían realizar tratamientos químicos dirigidos al bolsón y/o la corta y destrucción de los bolsones. También se puede realizar un tratamiento novedoso (en noviembre-diciembre) a la par que efectivo como es la Endoterapia, dependiendo de la especie de pino, ya que hay algunos muy resinosos donde los resultados no son óptimos, se consigue la eliminación de las orugas en todos los estados.

Con la aplicación de alguno de los métodos, o combinación de los mismos, se consigue el control de la plaga, y se evita por tanto los consabidos daños que conllevan para la salud estas bonitas aunque peligrosas orugas.

Comentarios
  1. Alicia
  2. Enrique Corella
  3. maria
  4. Jacinto

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