Moscas: las compañeras no deseadas en verano | Desinfestados

Moscas: las compañeras no deseadas en verano

    

Las moscas, esas compañeras inseparables en épocas estivales ya están aquí. De varios tipos y dependiendo la situación ambiental nos las podemos encontrar de varias especies diferentes.

En nuestro hogar la omnipresente mosca doméstica, perteneciente a la familia Muscidae, que no solo le agrada nuestro hogar, si no que además se ha mudado a vivir al mismo. Esta mosca desarrolla todo su ciclo biológico en nuestra casa, es decir, se alimenta, cría y come de los desperdicios orgánicos que generamos o desechos biológicos de nuestros animales de compañía.

Otro tipo de mosca que nos podemos encontrar en nuestro hogar el la mosca de la fruta o Drosophila que se puede desarrollar en cocinas (en algún desagüe sucio), en despensas donde hay acumulada fruta y verduras (quien no ha la ha encontrado al volver de vacaciones en alguna cebolla o fruta estropeada), o donde nos haya quedado algún líquido sin recoger (cafés, cerveza o bebidas azucaradas como los refrescos), ya sea en algún rincón o en alguna botella que no hemos tirado y que contiene líquido.

 

Otras moscas que nos podemos encontrar no en nuestro hogar, sino en el campo, son las moscas de la carne. Especializadas en el consumo de carne en descomposición, las podemos encontrar junto a cadáveres de animales o en establos, caballerizas etc.

Estas moscas poseen unos colores característicos y llamativos ya que son brillantes y metalizados. Pueden ser azules, la llamada Calliphora vomitoria o verdes como la Lucilia; muy similares pero con una diferencia: mientras la primera busca animales ya muertos, la segunda parasita las heridas de animales vivos para poner en ellas sus huevos. A esto se le denomina Miasis, y mientras aquí lo realizan por suerte solo sobre animales, algunas especies de moscas de las zonas tropicales o de África lo hacen también sobre humanos.

Y por último, otra mosca fácil de reconocer es la mosca de los filtros. De color muy oscuro, casi negra, peluda y achatada. Es de movimientos lentos, y que la podemos ver en lavabos o cerca de los drenajes posadas en las paredes.

Hay que tener en cuenta que estas moscas desarrollan un papel ecológico importante ya que como he comentado antes se encargan del reciclaje de la materia orgánica de los cadáveres.

También tienen su parte más que negativa ya que son vectores de enfermedades. En la mosca doméstica se han encontrado más de 100 agentes patógenos diferentes y de estos más de la mitad son agentes infecciosos. Desgraciadamente para nosotros las moscas como ya he comentado les gusta sobre todo estar en materia orgánica en descomposición y por este motivo contaminan todo lo que tocan con sus patas. Pero tienen otra característica peculiar y es que tienen un sistema digestivo externo. Tienen la mayoría,  una trompa retráctil chupadora y por lo tanto no pueden masticar. La solución para ellas es fácil: regurgitan unas  potentes encimas sobre el alimento a consumir, que lo que hacen es crear un líquido que posteriormente succionan.

A veces me pregunto de donde salen tantas, y la explicación es fácil de entender. Antes he hablado de ciclo biológico y  tengo que aclarar que se llama así al ciclo vital de un ser vivo es decir, el nacimiento, la reproducción y a su resultado, que dará origen a un nuevo individuo que repetirá el mismo ciclo.

Podemos partir de la base teniendo en cuenta que el ciclo biológico de la mosca es completo porque tiene cuatro estadios bien diferenciados: adulto, huevo, larva y pupa y vuelta a empezar. A partir de aquí y dependiendo de cada especie, podemos variar algunos días dentro de los diferentes estadios de dicho ciclo.

Os explicaré: los adultos se desentierran y solo salir ya ocupan  unos días en buscar una pareja  para copular; solo lo harán una sola vez en su vida. Su corta vida durará más o menos un mes. La hembra colocará solo de 100 a 200 huevos en materia orgánica de diferente tipo, en descomposición, basuras, drenajes sucios, etc, unos cuatro días después del apareamiento y lo puede llegar a hacer seis veces en toda su vida. Los huevos son blancos y miden un milímetro y son en forma de huso. Eclosionan entre las ocho horas y los tres días. Del huevo saldrán las larvas, que no tienen patas, son ciegas y solo tienen dos agujeros  en la parte posterior llamados espiráculos que es por donde respiran. Las larvas tienen tres fases y así como la primera y la segunda pueden durar veinticuatro horas la tercera puede durar entre tres y quince días. Si os preguntabais antes por qué el adulto se desentierra, la razón es que la larva se entierra para convertirse en pupa. Este estadio dura de tres a veintiocho días tras el cual emerge el adulto y se vuelve a empezar.

Con este ritmo, lo normal es que haya moscas para aburrir.  La lucha en la época estival contra semejante individuo se nos hace algo cansina, pero e aquí algunas acciones que nos pueden librar de la mayoría.

Lo primero que debemos hacer es aplicar medidas de hermeticidad para evitar que se nos cuelen la mayoría en nuestra casa o empresa. Cerremos puertas y ventanas si es posible, y si no pongamos mosquiteras. Actualmente se pueden colocar en ambos elementos.

Tras este primer paso, el segundo es evitar que encuentre alguna cosa que comer o algún sitio donde poner los huevos: limpieza. No dejemos restos orgánicos en ninguna parte y recoger siempre los que se produzcan. También cabe decir que las basuras, siempre en contenedores cerrados, cuanto más lejos mejor.

Y por último la caza. Las que se nos cuelan dentro de la instalación las tenemos que eliminar y para ello nada mejor que un buen aparato insecto captor. De lámina adhesiva, por supuesto. Los de arco voltaico solo cazan a las más grandes y las pequeñas pasan por ellos sin caer. Hay grandes especiales para la gran industria y de otras medidas dependiendo del espacio a cubrir. Silenciosos y sin descanso, ya que están en funcionamiento las veinticuatro horas del día, serán nuestros mejores aliados para acabar con ellas.

Con las que se nos quedan fuera y dependiendo de la situación y actividad del local a tratar hay otras opciones como las trampas de moscas, cuyo atrayente es una proteína que al mezclarla con agua fermenta y cuyo penetrante olor atrae a las moscas de una forma irresistible y nos repele a nosotros con la misma intensidad.

Francesc C.