Mitos de los bichos...o cómo desmontarlos | Desinfestados

Mitos de los bichos…o cómo desmontarlos

    

Los resultados de nuestro particular estudio de mercado acerca de los tópicos más típicos del mundo de las plagas, han sido esclarecedores. Un 67% de los encuestados le han dado “La Cucaracha de Oro” a  las cucarachas sobrevivirían a un ataque nuclear.  La opción los mosquitos pican a los que tienen la sangre dulce se ha quedado en un 22% y a los ratones les gusta el queso ha obtenido el respaldo del 11% de los encuestados.

El otro de los grandes tópicos que circulan en nuestro apasionante mundo, si una rata come raticida y no se muere, su descendencia nace inmune, no ha registrado ningún adepto.

Si nos fijamos en eso que nos gusta tanto a todos/as, la participación por sexos ha sido de un 44% de féminas frente a un 56% de féminos, por lo que podemos concluir que el mundo de las plagas interesa un 12% mas a la población masculina que a la otra. (Y es que esto de las encuestas de mercado da mucho juego)

En fin, vayamos al grano, o sea a la bomba y a la cucaracha. Y empecemos con datos objetivos, las cucarachas son 12 veces mas resistentes a la radiación que un ser humano (aunque hay otros insectos que lo son mucho mas) tienen una gran capacidad de reproducción (decenas de miles de descendientes de una única pareja original), se pueden esconder en casi cualquier sitio y se pueden alimentar durante meses con el  pegamento de un sello de correos.  Hasta aquí, factores que nos indican que su resistencia y capacidad de supervivencia es mucho mayor que la de un mamífero, pero de ahí a afirmar que sobrevivirían o como hemos oído también que serian los únicos organismos que podrían permanecer después de una guerra nuclear hay un gran trecho.  Las que recibieran dosis superiores a los 64 Grays (Gy) la palmarian directamente, las  que recibieran dosis menos letales, sufrirían mutaciones que tarde o temprano las llevarían a ellas (y a su descendencia) al otro barrio y por mucho que se puedan alimentar con cualquier cosa, tarde o temprano entrarían en contacto con alimentos contaminados. Si además asociamos ataque nuclear con su consecuencia más temida, es decir, el invierno nuclear…. ahí si que no sobreviviría ni el tato. Conclusión, estamos ante una de tantas otras leyendas urbanas.

Respecto a los mosquitos y la sangre dulce, la contestación la tenéis en nuestro anterior articulo El olor corporal y cómo los mosquitos eligen a sus víctimas, publicado anteriormente en este blog.  En definitiva, otro mito desmontado. Y lo de los ratones y el queso, tres cuartas de lo mismo, los ratones se alimentan prácticamente de todo pero el queso no se encuentra entre sus alimentos preferidos, sinceramente no he sabido averiguar de dónde viene este tópico, aunque mucho me temo que los dibujos animados tienen algo que ver. Los ratones prefieren alimentos ricos en azúcares como semillas, frutos secos y frutas. Vamos que si pones un trozo de queso en un cepo, no te olvides de echarle una cucharadita de miel.

El tema de la resistencia de los reodores a los rodenticidas es harina de otro costal que merce un artículo aparte. En cualquier caso también os anticipo que se trata de otro pedazo tópico.

Y para despedirme os dejo con este simpático anuncio basado en uno de estos mitos. (No os preocupéis no le pasa nada la ratón) Salud.

Comentarios
  1. Pablo Jaén
    • Jacinto Diez Rico

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