Nuestra compañera Marta nos presenta sus termitas

Míster Mitas

    

Estudié Ciencias Ambientales (unas veces medio ambientada y otras menos….) en la Universidad de Córdoba (sí, soy cordobesa) hace ya unos años y quién me iba a decir a mí que acabaría trabajando en esto. Terminé la carrera y me fui un añito a Alemania a estudiar alemán (y a los teutones) mientras hacía estudios de erosión de suelos. Cuando volví seguía trabajando en la Universidad (por supuesto en el Dpto. de Ecología – Geología y Edafología, pero no soy ecologista, eh??), mientras hacía cursos de lo más variopinto. Y fue al terminar uno de ellos que me ofrecieron realizar las prácticas en una empresa de Control de Plagas en Córdoba (paradojas de la vida…). Pues fue aquí como me entró el gusanillo de la curiosidad por los bichos y más concretamente, las termitas (sí, Míster Mitas me llamaban mis amigos haciendo alusión a un grupo de música cordobés y mi dedicación a estos insectos). Soy de las personas que piensan que mientras hay gente que vive de la ciencia otros vivimos para ella. Así que mientras trabajábamos en el negocio (ratas, cucarachas, legionella, etc.) empezamos a investigar sobre las termitas (casi altruistamente ya que dedicábamos mucho tiempo al estudio de ellas más movidos por la ilusión en aprender que por lo que realmente nos estaba rentando…). Tuve la suerte de que uno de mis jefes se llegó a “obsesionar” con el tema junto con algunas compañeras y compraba de todo para investigar (cámaras de fotos con zooms cada vez más potentes e incluso construimos un termitero en la nave).

Empezamos a “capturar” termitas (ya fuese en viviendas particulares o pasábamos un sábado en el campo y las recogíamos) para poder estudiarlas en nuestro pequeño laboratorio y poder crear un gran termitero objeto de estudio (biología, etología, ecología de poblaciones, etc.). Ni qué decir  tiene que al principio se nos morían muchas porque no conseguíamos dar con la temperatura o humedad para “criarlas”, e incluso con el uso de las sustancias de tinción (Sudán III, Azul de metileno, etc.) cuando empezamos a realizar métodos de captura-recaptura para poder saber las dimensiones exactas que podía tener un termitero, pero al final lo conseguimos!!. Nuestro siguiente paso consistía en conocer sus hábitos alimenticios (preferencias por tipos de madera: coníferas o frondosas) ya que por aquellos tiempos comenzaron a realizarse los primeros tratamientos con cebo (el famoso Sentri-Tech) y queríamos saber si realmente era efectivo (ya se había realizado un estudio en un pueblecito de Córdoba en colaboración con el Dpto. de entomología de la UCO, llamado Palenciana y los estudios demostraban que fue muy bien y de la cuál una compañera ha realizado su tesis doctoral de la que estamos toda la comunidad científica ansiosos porque la publique).Como curiosidad os diré que el cebo surge en Luisiana (EEUU), tras el «Catrina» hubo una gran plaga de termitas. Y es que allí todo es favorable: el clima, que se construye con termitas…y, además todo es madera. Os diré que este pequeño isóptero tiene un potente sistema digestivo capaz de metabolizar la lignina teniendo por fin acceso a los azúcares contenidos en las plantas leñosas que, fermentadas producen etanol, hecho que están aprovechando en Indiana (EEUU) para sintetizar estas enzimas para producción posterior de biocombustibles.

En fin, de ahí pasamos a meternos en mil y un “fregao” de casos prácticos (que os los podré seguir contando en otros artículos) en campo de lo más curioso.

Me considero termitóloga pionera porque a raíz de aquello que empezó como una ilusión curiosa se ha conseguido un interés generalizado por científicos. Y eso que ha cambiado mucho la película (debates realmente del nombre de la especie basándose en diferencias genéticas – Reticulitermesgrassei, lucifugus, etología o distribución geográfica). Incluso podemos ver casos en los Tribunales (Valencia, Málaga, Huelva, Barcelona, Madrid, Álava, Cáceres, Córdoba…) de denuncias por construcciones o ventas de casas con termitas, práctica catalogada por la Ley como vicio oculto.

Me despido de vosotros con una de mis frases favoritas de Ortega y Gasset y que dice: “Ciencia es todo aquello sobre lo cual siempre cabe discusión” y que razón tiene!!y como no de mis queridas termes que, para vosotras seré siempre vuestra MÍSTER MITAS.

Comentarios
  1. Belén
  2. Ana Carmen
  3. Jacinto
  4. MISTER MITAS
  5. Ana Mesa

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