Mis bichos | Desinfestados

Mis bichos

    

El que diga que no tiene bichos en su casa ¡¡¡Miente!!! Os lo digo por propia experiencia, por mi casa han pasado todo tipo de bichos tanto de dos, como de seis y ocho patas.

Ayer mismo, estaba preparando una ensalada y me dio por echarle cominos… ¡menos mal que me di cuenta! El bote estaba infestadito de diversas especies de coleópteros, plaga de los productos almacenados. Y esto no es la primera vez que me sucede. Me acuerdo que en otra ocasión preparando unos mejillones, al echarles pimentón (mi receta de los mejillones incluye pimentón dulce, ¿Qué pasa?), descubrí una bonitas bolitas amarillentas en las conchas de estos suculentos bibalvos. Eran larvas de Stegobium paniceum. Ni qué decir tiene que lavé los mejillones y los cociné, como se suele decir, lo que no mata engorda.

He tenido de todo. Y digo que he tenido, porque ahora, que sepa yo sólo tengo pececillos de plata y algún foco, que no he conseguido localizar, de la carcoma del tabaco (Lasioderma serricorne). Dentro del catálogo de mi fauna particular os puedo citar las siguientes especies:

–         Periplaneta americana. Cucaracha americana o roja.

–         Blatella germanica. Cucaracha rubia o de las cafeteras.

–         Ephestia kuehniella. Polilla de la harina.

–         Plodia sp. Polilla de la harina.

–         Lasioderma serricorne. Carcoma del tabaco.

–         Stegobium paniceun. Carcoma del pan.

–         Drosophila mellanogaster. Mosca de la fruta o del vinagre.

–         Anthrenus verbasci. Escarabajo de las pieles.

–         Lepisma saccharina. Pececillo de plata.

–         Lasius niger. Hormiga negra de jardín.

Tengo que decir que el catálogo de especies lo puedo completar con las plagas del chalet de mi suegro, donde yo me dedico a hacer experimentos y probar productos y técnicas nuevas, lo último una trampa de feromonas para Picudo Rojo. En estos momentos, como plagas mas destacadas en el chalet tenemos Picudo Rojo y Procesionaria, pero esto será objeto de otro artículo (si el jefe parte su biografía en tres, yo mis bichos en dos).

Os cuento las peripecias particulares de cada una de las plagas:

Cucaracha roja. Dos focos localizados, uno en los cuartos de baño y otro en la cocina. En los cuartos de baño después de años de desidia y de encontrar algún que otro ejemplar vivo de vez en cuando, se me ocurrió inspeccionar los registros de los respiraderos. ¡No había rejillas! Ese era el problema e inmediatamente me puse manos a la obra…coloqué una rejilla de agujeros de unos 2 mm. de luz en uno de los registros, y acabé “tan cansado” que el otro lo precinté con cinta de pintor. Después de 4 ó 5 años sigue precintado. En la cocina debido a una deficiencia en los desagües tuve un pequeño foco que controlé sin problemas.

Cucaracha rubia. Os puedo asegurar que en mi casa somos muy limpios, y que la presencia de esta cucaracha fue un tema puntual, y no asociado con la presencia de suciedad. Apareció en las inmediaciones de la nevera, y probablemente las metimos en casa con la cesta de la compra (al menos el consuelo es que nos salieron gratis, porque no las pagamos). Se solucionó el problema con un poco de gel insecticida.

Plagas de productos almacenados (polillas y carcomas).  Aparte de los dos episodios indicados al principio con la presencia de carcomas o escarabajos de los almacenados, hemos tenido algún que otro episodio más tanto de polillas como de carcomas. Pero sobre todo relacionado al almacenamiento de infusiones durante mucho tiempo en casa. Yo suelo recomendar que las infusiones no se dejen mucho tiempo en casa y que se compren de las que van embolsadas de forma individual en bolsitas de plástico. Estos problemas siempre se han solucionado con la eliminación de los productos afectados.

La mosca de la fruta. Vieja conocida de todos, esta ha aparecido siempre cuando alguna pieza de fruta ha alcanzado un grado de madurez superior a lo recomendado por la OMS como para hacerla todavía apta para el consumo humano, vamos que se ha podrido. La presencia de una sola mosca revoloteando alrededor del frutero ya es un indicio de que algo está pasando. Solución: eliminar el foco.

Escarabajo de las pieles. Ya cuando estudiaba segundo de BUP, empecé a coleccionar ejemplares de insectos que preparaba, secaba y almacenaba en unas bonitas cajas entomológicas. Como sabía que los insectos muertos atraían a otros insectos carroñeros llamados derméstidos, en cada cajita colocaba una sustancia insecticida en forma de Acetato de Etilo (cancerígeno por cierto) o naftalina. Pasaron los años y un día al ir a revisar mis bonitos insectos encontré una legión de escarabajos en todos sus estados de desarrollo que se habían comido, sniffff, mi colección. Sólo pude salvar unos cuantos de los cientos de ejemplares que tenía. Desde entonces les tengo declarada la guerra a los derméstidos, ¡serán “machos de la cabra, con grandes cuernos y un gran mechón debajo de la mandíbula inferior”!.

Pececillos de plata. Esto es habitual en todas las casas. ¿Quién no los ha visto en el interior de una caja de zapatos? Además de las cajas de zapatos también los tengo en los cuartos de baño. Son uno bichos muy sensibles a los métodos de control mecánico, vamos, que bajo la presión de una zapatilla mueren de forma fulminante.

Hormigas. Mi mujer casi se divorcia de mí. Dos años con hormigas en casa. Ya eran de la familia. Hasta que mi mujer me dijo muy seria: ¡pero tú no te dedicas a matar bichos!, vaya profesional que no puede ni con unas hormigas…Me llegó al alma y tardé 5 minutos en acabar con ellas con un gel insecticida maravilloso. Me supo fatal ya que les había cogido cariño, pero mi valía profesional estaba en juego.

Esta es la historia de mis bichos, bueno, y los de mi mujer, que la casa es de los dos fifty-fifty. Lo dicho, el que diga que en su casa no tiene bichos, ¡¡¡miente!!!

Os adelanto una pincelada del próximo artículo “Mis bichos viajeros”:

Paseando una tarde por Bruselas, al pasar por una pastelería mi querida y santa esposa de pronto exclamo: ¡¡¡qué asco!!!, yo confuso no pude mas que contestarle…leches, estoy gordito y soy feo pero no es para tanto, a lo que inmediatamente me rebatió ¡¡tú no, gilipollas!!, ¡el escaparate!, un ratón en el escaparate de la pastelería…..(igual no sucedió exactamente así, pero más o menos).

Comentarios
  1. Belén
  2. Ana Carmen
  3. mbt zapatos
    • Jacinto
  4. Marian
  5. Begoña

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *