Los selfies aumentan el riesgo de contagio por piojos | Desinfestados

Los selfies aumentan el riesgo de contagio por piojos

    

selfiesAhora que ya por fin (para algunos padres) los niños empiezan a volver al colegio, vamos a hablar de uno de los temas que más preocupan a madres y padres: los piojos. Y es que colegios y guarderías se convierten sin quererlo en auténticos criaderos de piojos, y por muchas precauciones que se tomen, al final no se puede evitar el contagio. Así que mucho me temo pero con la vuelta al cole también vuelven las circulares del colegio avisando de la presencia de piojos, los exámenes a conciencia de las cabezas de los niños buscando cualquier atisbo de presencia de piojos, etc. En fin, ¿no teníais ganas de que volvieran al colegio?

Sin embargo, mi intención no es compartir hoy con vosotros información sobre los piojos y la mejor forma de prevenirlos, porque para eso ya tenemos un maravilloso artículo de nuestra compañera Sonia, que hace algún tiempo nos preguntaba en un artículo: “¿Pero nadie ha visto que se rasca?” Os dejo el enlace aquí por si queréis volver a leerlo.

El motivo de este artículo es compartir con vosotros una noticia que se ha publicado recientemente sobre una de mis prácticas preferidas: los selfies, y su relación con los piojos. Según un estudio americano, ha aparecido una nueva especie de piojo que ya han denominado “el piojo de las redes sociales”, cuyo contagio se produce al juntar las cabezas para tomar tan famosa fotografía, y que según han comprobado, demuestra una gran resistencia a la permetrina, un principio activo que se incluye en muchos champús y otros productos para acabar con los piojos.

El estudio sobre el “piojo de las redes sociales” se inició a raíz de la gran cantidad de adolescentes y jóvenes que estaban sufriendo problemas de piojos, cuando este problema no se suele dar en personas de este rango de edad, ya que los piojos no pueden saltar,  y por tanto el contagio se debe al contacto directo entre cabezas.

Así que ya sabéis, si no queréis pasar por el trauma de los tratamientos contra piojos en vuestra preciosa cabellera, ni acabar lavándoos el pelo con vinagre y peinándoos con una liendrera, mucho me temo que vais a tener que evitar la práctica del selfie, o al menos conocer muy bien a vuestro compañero de selfie por si sospecháis que puede estar sufriendo problemas de piojos.

Yo lo tengo claro, ¡a partir de ahora se acabaron los selfies! Y esto me recuerda que ahora ya también tengo excusa cuando no quiera que alguien se me acerque demasiado…