Los roedores, esos mamíferos de compañía (a veces no deseada)

    

Todos conocemos al menos seis tipos de roedores: las ratas, ratones, ardillas, puercoespines, castores y hámsteres son bastante habituales en nuestra vida. Todos hemos oído, visto o hablado sobre alguno de ellos y, en algunos casos, llegamos a convivir con ellos (aunque a veces no lo sepamos).

Sin embargo, quizás lo que no sepamos es que existen más de 2.200 especies diferentes dentro de la familia de los rodentia (roedores), conviertíendose en el mamífero con mayor familia. Durante años, alguno de ellos han sido considerados como plagas, ya que almacenan semillas en cualquier recoveco que posteriormente ingieren e, incluso, transmiten enfermedades.

De hecho, algunas familias son las que se han introducido como simpáticos animales de compañía. Pero esos roedores de incisivos afilados, y que se alimentan de semillas y plantas (incluso de madera, como los conocidos castores), y sus compañeros es el mamífero que se ha extendido más a lo largo de la Tierra, llegando a ocupar toda la superficie habitable de nuestro planeta.

Su principal ventaja es la gran versatilidad que poseen, que les permite adaptarse a cualquier condición climatológica. Tal es así, que en aquellos lugares donde no existían rata común, rata negra o ratón, ha sido el hombre quien, inintencionadamente, se ha encargado de transportarlos a bordo de sus barcos en época de colonización.

¿Qué hace que se consideren como una plaga? Poseen una elevada fecundidad y, debido a su pequeño tamaño, tienen grandes facilidades para encontar cualquier hueco donde establecer su hogar. Aunque su vida es bastante corta, algunos, como los hámsteres alcanzan la madurez sexual a las siete u ocho semanas de haber nacido.

Por ello, cualquier resto de excremento, mercancías dañadas en nuestras instalaciones, restos de material fácilmente utilizado para hacer nidos y un olor muy característico, similar al amoniaco, son síntomas de que tenemos unos vecinos no muy deseados. Eliminar estas plagas no es nada fácil, de ahí la importancia de contar con un equipo técnico especializado que controle a los roedores eficazmente.

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