Los riesgos de los matamoscas de rejilla eléctrica

    

Rentokil ha realizado un estudio sobre los riesgos del uso de los matamoscas de rejilla eléctrica en sitios donde se prepara comida. Este estudio muestra que estos matamoscas atraen a los insectos voladores a una luz ultravioleta. A continuación la rejilla eléctrica electrocuta a los insectos voladores que entran en contacto con ella, lo que puede provocar su fragmentación. Esto supone un gran riesgo si el matamoscas se encuentra cerca de las superficies donde se prepara comida, ya que los fragmentos de insectos voladores pueden esparcirse y contaminar la comida.

Para evitar esta contaminación de alimentos, Rentokil prefiere el uso de matamoscas eléctricos con planchas adhesivas y tecnología de encapsulación. Con estos matamoscas, las moscas se ven atraídas a la luz y se posan en una superficie adhesiva a la que se quedan pegadas. Esto evita la fragmentación de las moscas u otros insectos voladores, y por tanto, su esparcimiento y posible contaminación de comida en caso de que el matamoscas esté colocado en zonas donde se prepara comida.

Para comparar la eficacia de ambos tipos de matamoscas eléctricos, Rentokil ha realizado una serie de pruebas. Estas pruebas se basan en soltar 100 moscas domésticas (Musca domestica) en una habitación de pruebas estándar y después contar el número de moscas que se han capturado en intervalos regulares de sietes horas de duración. Esto se repite al menos seis veces para garantizar que se repite la eficacia fielmente a lo largo del tiempo. Se conoce como el “Test de la vida media”, y consiste en una serie de tests realizados tanto a los matamoscas Luminos como a unidades de rejilla eléctrica de tamaño similar.

En el siguiente vídeo se explica cómo funcionan ambos matamoscas.