Los insectos como fuente de alimento | Desinfestados

Los insectos como fuente de alimento

    

Novedades legislativas

Hace justo ahora dos años, escribía en este blog un artículo referente al potencial uso que tendrían los insectos como fuente de alimentación  futura tanto para las personas como para los animales. Se centraba el artículo en la circunstancia de que diferentes culturas del mundo tenían asumida esta práctica como un hecho normal, pero que todavía existían muchas reticencias a implantar esta práctica en las culturas occidentales.Photo

Pues bien, parece que los acontecimientos se empiezan a desencadenar rápidamente. He leído recientemente con interés un artículo publicado en “Las Noticias de Álava” en el que se mencionaba que la Comisión Europea ya ha desarrollado un Reglamento (denominado de “nuevos alimentos”) y que tendrá aplicación a todos los efectos a partir del  1 de enero de 2018.

Se definen como “alimentos nuevos”   a aquellos que no se consumieron en cantidades significativas en la UE antes de mayo de 1997 (cuando entró en vigor la primera normativa sobre nuevos alimentos).  Puede consistir en un alimento innovador que acaba de desarrollarse o un alimento producido con tecnologías y procedimientos de producción nuevos, así como un alimento que se come tradicionalmente fuera de la UE.  Y aquí entran nuestros amigos los insectos, ya que se les incluye dentro de un grupo más amplio de alimentos “tradicionales” procedentes de terceros países (y que deben cumplir la condición de tener un historial como alimento “seguro” durante al menos 25 años).

Seguramente este Reglamento venga a ratificar en la práctica el informe publicado por la FAO hace unos años sobre las perspectivas de futuro que tendría el consumo de insectos como fuente importante y fácilmente accesible de alimentos nutritivos y ricos en proteínas.

Entre otros temas de interés, en el artículo también menciona que la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) cree muy probable que ya se empiecen a acoger a este Reglamento distintos operadores alimentarios para comercializar este tipo de alimentos basados en la producción industrial de insectos. De hecho, ya existen factorías implantadas en España que se dedican a la exportación de insectos para consumo humano.

De esta manera se acabará de una vez por todas con el actual vacío legal que existe en Europa en referencia a los insectos vistos como un alimento (prohibidos por ejemplo en España, permitidos en Holanda y Bélgica y ni permitidos ni autorizados expresamente en Francia o Alemania). Se actuará por tanto de manera armonizada en toda Europa.

Una vez evaluada la viabilidad del uso de un determinado insecto como alimento, éste pasará a convertirse de facto en un alimento autorizado, debiendo someterse a las mismas normas y requisitos que cualquier otro producto alimenticio (condiciones de uso, denominación, etiquetado, etc).

En definitiva, se ha dado un paso adelante muy importante para que los insectos pasen a formar parte de nuestra dieta en el futuro más cercano. Durante un tiempo habrá que luchar contra la aversión y prejuicios que existen hoy en día en los países occidentales, pero sin duda acabará por imponerse el uso más sostenible y racional de los recursos que tenemos a nuestra disposición.

Imagen de Pestaurant

Quizás en 2018 podamos por fin la normativa nos permita celebrar nuestro particular Pestaurant callejero y no tengamos que hacerlo de puertas para adentro como ya hicimos en el verano de 2014. Podéis ver todas las fotos de ese divertido evento que tuvimos en nuestros oficinas aquí. :)

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