Los insectos como base alimenticia para los humanos y la fabricación de piensos para animales | Desinfestados

Los insectos como base alimenticia para los humanos y la fabricación de piensos para animales

    

Comer insectosNo es la primera vez que se comenta en este blog la importancia que están adquiriendo determinados insectos en la alimentación de muchos millones de personas a lo largo y ancho del mundo (principalmente Asia, África y parte de Latino América).

Quisiera abundar en este tema, ya que leyendo la revista del Colegio de Veterinarios que puntualmente recibo en mi domicilio, me topé con un artículo muy interesante firmado por Rafael Laguens que es el vicepresidente de la Federación de Veterinarios Europeos.

En su artículo incide en la importancia que los insectos tendrán en un futuro no demasiado lejano tanto para alimentar a personas como a animales. Y unas pocas cifras bastan para hacerse una idea del potencial que los insectos tienen en este aspecto.

Se conocen aproximadamente 1,4 millones de especies, de las cuales más de un millón son insectos. Y de este millón, menos de 1% se consideran plagas para la agricultura, ganadería o el ser humano de manera directa. Aproximadamente 2000 millones de personas cuentan con una dieta que incluye insectos. No son demasiadas especies las que se dedican a la alimentación de personas (sólo unas 1900 según se revela en el artículo).

Viendo todo este potencial, la pregunta clave es ¿por qué hasta ahora no se ha “promocionado” más esta fuente de alimentación? La respuesta parece estar en que la entomofagia provoca alguna repulsión en las culturas occidentales que son precisamente las que tienen los medios para investigar. No ha habido mucho interés hasta ahora como se puede deducir.

Pero las previsiones a 20 años vista es que habrá que alimentar a 9000 millones de personas y será necesario cubrir sus necesidades de proteínas de origen animal de alguna forma.  Se necesitarán fuentes alternativas a las tradicionales y ahí es donde la FAO afirma que se debe profundizar en la investigación de esas nuevas fuentes de alimentos basándonos en el indudable potencial que presentan los insectos.

Existen muchos proyectos en marcha para dar solución a ese problema futuro que nos acecha. Y para ello debemos quitarnos de la cabeza (o al menos hacer el intento) que los insectos nunca podrán formar parte de la dieta habitual de las personas en Occidente.  Seguramente se empezará por fabricar piensos para animales domésticos (de hecho ya se usan larvas de moscas) y se continuará con los alimentos para personas.

Naturalmente se deberá extremar la vigilancia sobre la producción en masa de insectos para alimentarnos y se requerirán enormes  esfuerzos de en materia de seguridad alimentaria  (para evitar zoonosis, aparición de toxinas, etc) y calidad. Ineludiblemente también se tendrán que desarrollar nuevas tecnologías productivas basadas en un mejor conocimiento de  los insectos (de sus ciclos vitales por ejemplo) y un marco legislativo apropiado a la nueva situación.

En definitiva, debemos acostumbrarnos de ahora en adelante a ver a los insectos desde una nueva perspectiva.

Fuente: “Insectos para alimentar el mundo” de Rafael Laguens aparecida en Información Veterinaria (nº febrero – marzo 2014).

 

 

Comentarios
  1. Enrique
    • Belén

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