Los círculos de las hadas de Namibia y las termitas | Desinfestados

Los círculos de las hadas de Namibia y las termitas

    

Una de las noticias más impactantes para el mundo científico es la supuesta resolución de uno de los grandes enigmas de la naturaleza: ¿Qué o quiénes forman los misteriosos círculos de las hadas del desierto de Namibia? Durante la semana pasada ha sido una de las publicaciones más consultadas por los usuarios pero, algunos científicos afirman que no están del todo seguros si las termitas son las causantes.

La revista Science lanzó la semana pasada el estudio del biólogo alemán Norbert Jürgens que, tras varios años de dudas, afirmaba que las termitas se encontraban detrás de la formación de los extraños círculos. Las circunferencias tienen entre 2 y 15 metros de diámetro, carecen de vegetación y se extienden por gran parte del desierto de Namibia. Desde tiempos remotos, los vecinos del lugar afirman que son obra de los espíritus o recuerdos de remotas batallas sangrientas que perduran así en la memoria.

Sin embargo, la ciencia, que lleva más de cuarenta años de estudios, nunca le ha encontrado una explicación fehaciente. Que si son provocados por minerales radiactivos, que si son creados por plantas venenosas o que, incluso son formados por avestruces que se frotan con el suelo. Pero Jürgens dice que no. Entre 2006 y 2012 este biólogo estuvo analizando los redondeles y concluyó que estos eran provocados por las termitas.

Según él, las termitas se comen las raíces de la vegetación que comienza a crecer tras las lluvias y crea en el subsuelo balsas de humedad generando un ecosistema propicio para su supervivencia. La acumulación de agua y la alimentación a base de raíces, creciendo más y más cada círculo.

Una tesis que no convence a todos, como el entomólogo Walter Tschinkel, quien afirma que la existencia de termitas no implica que sean las causantes de los círculos porque, según él, las termitas no se alimentan de vegetación fresca. El misterio continúa.

La fotografía pertenece a Norbert Jürgens y fue difundida bajo licencia Creative Commons por la revista Science.

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