Llegó la hora de controlar a la procesionaria | Desinfestados

Llegó la hora de controlar a la procesionaria

    

La procesionaria del pino es una plaga cuya principal característica es que sus orugas están recubiertas por unos pelos urticantes que pueden producir sarpullidos y alergias. El nombre de esta plaga se debe a que en primavera sus orugas descienden de las copas de los árboles formando una fila para llegar al suelo, donde se enterrarán para convertirse en crisálidas, de las que en verano saldrán las mariposas.

Los principales problemas provocados por la procesionaria del pino son los causados a los árboles, en España atacan principalmente a los pinos, a los que pueden provocarle su completa defoliación si esta plaga no se controla a tiempo, pero también hay que tener en cuenta que las orugas poseen unos pelos urticantes que una vez que se liberan de sus cuerpos pueden ser arrastrados por el viento a zonas donde nos encontremos nosotros o nuestras mascotas.

Como con tantas otras plagas, el factor clave en términos de control de plagas sería conocer el ciclo biológico del insecto cuyo tratamiento se quiera desarrollar, por eso sabemos que ahora es cuando hay que mantenerse alerta para evitar la procesionaria del pino, ya que desde finales de junio a finales de septiembre, las mariposas adultas copulan y las hembras depositan sus huevos en los árboles, iniciándose el ciclo reproductor.

Información clave:

  • Cada hembra de procesionaria puede llegar a poner hasta 200 huevos.
  • Las mariposas hembra son capaces de distinguir los tipos de pino sólo por la vista y el olfato, para así decidir dónde poner sus huevos.
  • Pueden llegar a encontrarse hasta 2000 huevos en el mismo árbol, que al eclosionar darán lugar a otras tantas orugas.
  • Cada oruga tiene alrededor de 1000 pelos.
  • También puede afectar a cedros y abetos.
  • Los bolsones que crean en los nidos tienen como objetivo servir de refugio para el invierno, donde permanecerán hasta la primavera, cuando se produce la muda al quinto estadio de su ciclo biológico. La primavera es también el momento álgido de su alimentación, es decir, es cuando se produce la defoliación de los árboles. Por tanto, al identificar ahora en otoño los árboles que son susceptibles de sufrir esta plaga, evitaremos que esta plaga complete su ciclo larvario.