¡Por Tutatis! ¡Llegan los Cerambícidos! | Desinfestados

¡Por Tutatis! ¡Llegan los Cerambícidos!

    

cerambicidosHylotrupes bajulus, Hesperophanes cinereus, Vill y L. No, no son los nuevos inquilinos de aquella pequeña e irreducible aldea gala que sobrevivían a la expansión del Imperio Romano. Hablamos de unos pequeños seres que habitan en nuestras casas a costa de nuestros muebles, puertas y ventanas. Y lo peor no es que se alimenten cual compañero gorrón, ¡sino que además invitan a sus familiares!

Los cuatro cerambícidos mencionados son una estirpe de la familia de los escarabajos xilófagos que están estrechamente relacionados con las archiconocidas carcomas de las que tanto hemos hablado. Son insectos larvarios que necesitan de la madera para su crecimiento, por lo que puertas, muebles, vigas y otras estructuras de la madera son ideales para el desarrollo de la larva que, cuando sean mayores de edad, abandonarán sus galerías en busca de nuevo mundo. Eso sí, el hogar lo dejarán hecho todo un desastre al debilitar las estructuras y vigas donde se han criado y esparciendo sus nuevas crías allá por donde pasen.

Concretamente, los cerambícidos son conocidos como un tipo de carcoma de tamaño gigante. Los adultos tienen un tamaño de entre 8 y 20 mm, aunque el más grande de todos llega a alcanzar los 17 cm de largo. Pero tranquilos, que este gigante solo habita en la Amazonia y no pulula por nuestro país. Destacan exteriormente por tener una apariencia -no demasiado agradable- caracterizada por sus llamativas antenas, que llegan a ser más largas que su propio cuerpo, de ahi que tambien se les conoczca como longicornios.

Este impresionante cerambícido es una de las especies más codiciadas por coleccionistas y entomólogos, ya que por su aspecto y sus impresionantes características, los hacen muy difíciles de localizar. Para su captura en la selva amazónica, utilizan luces intensas como las que emiten las lámparas de vapor de mercurio. Un sistema que solamente es eficaz con los machos (que se cotizan en los 700 dólares), mientras que las hembras no tienen ni siquiera precio por ser prácticamente imposibles de cazar.

Vaya, que mientras muchos de nosotros pagaríamos lo que fuera por no ver nunca este tipo de insecto de la madera, son muchos los que se darían “de tortas” por conseguirlo. Y son más de 25.000 especies diferentes las que se encuentran catalogadas de la familia de los cerambícidos, pero todas con un denominador común: la devoción por la madera (ya sea de mobiliario como de olivos y pinos). En cualquier caso, prefiero tener a mano un experto en el control de plagas que las ahuyente de mi hogar.

La fotografía está realizada por Dingilingi y compartida bajo licencia Creative Commons.

Comentarios
  1. Solana

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