Las ratas gigantes no son ficción | Desinfestados

Las ratas gigantes no son ficción

    

Rata gigante | DesinfestadosLas ratas nunca han gozado de la simpatía de las personas. Viven en cloacas o vertederos, deambulan al amparo de la noche para no ser vistas y rebuscan en la basura como carroñeros. Además, mientras los ratones se suelen dibujar como amables y tiernos, estos otros roedores son descritos como uraños, vengativos y perjudiciales. No obstante, el tamaño de ambos era más o menos similar; al menos, ni unos ni otros podían competir con perros o gatos en lo que a la talla se refiere. Hasta ahora. Y es que, aunque parezca más una imagen de ciencia ficción que la realidad mostrada en un periódico, a España ya han llegado las ratas gigantes.

En El alimento de los Dioses, ya por finales de los 70, en el cine más apocalíptico retrataban a una raza de ratas enormes e inteligentes que tenían como misión, a golpe de mandíbula, acabar con los humanos. En la última semana, no sabemos si con esa intención o no, los primeros ‘super-roedores’ han dado el salto de la pantalla y han aparecido en la localidad castellonense de Almanssora. Unos solares abandonados en la costa ha sido el lugar elegido por las ratas para dejarse ver. Ya se sabe, la suciedad y la acumulación de basura y desperdicios es el lugar preferido por los roedores para desarrollar su vida. De ahí la importancia de evitar el amontonamiento de porquería alrededor del hogar como método para ahuyentar a estos incómodos vecinos, que además suponen un riesgo para la salud. Un peligro que se multiplica con el tamaño de la rata.

Se calcula que por cada humano existen entre quince y veinte ratas; son capaces de sobrevivir en cualquier lugar del planeta, ya lo demostraron sobrevivieron a la explosión de la bomba H, donde junto con las cucarachas fueron los animales más resistentes; y con el paso de los años su tamaño se va multiplicando hasta rondar los 20 kg. Mejor llevarnos bien.

En Tanzania, por ejemplo, los roedores de gran talla ya son cotidianos e incluso se utilizan con fines humanitarios. En el país africano las ratas van con correa y a cargo de un hombre rastreando minas antipersona; por lo que parecen menos peligrosas y escalofriantes que las halladas en el Levante español. Mientras, aquí en la Península se han requerido trampas de su tamaño para poder atraparla y probar su existencia. Y es que hasta que la asociación de vecinos no ha viralizado por las redes sociales la foto de la captura, incluso el consistorio ponía en duda el avistamiento de estas ratas de película.

Ni grandes ni pequeñas, las ratas nunca han sido del agrado de las personas. Casi siempre se nos pone la piel de gallina al imaginarlas por las inmediaciones de nuestra casa. Un escalofrío que se multiplica al suponerlas paseando ante nuestros ojos con el tamaño de un perro. En este caso, el pánico sería la primera reacción (probablemente), pero qué hacer después. Los expertos tienen la respuesta. Aquí puedes solucionar cualquier duda sobre los métodos de desratización.