LAS “MARIQUITAS”, CONTROLADORES BIOLÓGICOS DE OTROS INSECTOS | Desinfestados

LAS “MARIQUITAS”, CONTROLADORES BIOLÓGICOS DE OTROS INSECTOS

    

 

Mariquita BlogEn este blog ya se había hablado anteriormente de la lucha biológica contra determinadas plagas de insectos, pero nunca habíamos hecho referencia a este grupo tan conocido por todos (por sus vivos colores entre otras características) y comúnmente llamados por nuestros lares “mariquitas” (Lady Bugs las denominan los anglosajones).

Este grupo de pequeños coleópteros pertenecen a la familia Coccinellidae que a su vez se encuentra incluida de otra “superfamilia” llamada Cucujoidea. Aparte nombres científicos más o menos raros o complejos, estos insectos son muy conocidos por su forma redondeada característica y sus colores y manchas brillantes. Existen muchas especies distintas y a manera de curiosidad se reconocen por grupos dependiendo del número de puntos que tienen en su coloración característica. Viven aproximadamente de 1 a 3 años y son insectos diurnos.

Se las puede encontrar en los cinco continentes y sólo no aparecen en zonas árticas, ya que la temperatura es factor limitante como para otros muchos insectos. En nuestras latitudes, cuando llega el frío, hibernan (bajo las cortezas de los árboles por ejemplo).

Las mariquitas son voraces consumidores de pulgones, ácaros y cochinillas de las plantas, por lo que se ha potenciado su uso como insectos “controladores biológicos de plagas” en jardines y cultivos. Estos insectos mencionados son muy dañinos y perjudiciales por lo que las mariquitas son muy apreciadas por su efecto biológico.

A su vez, las mariquitas cuentan con depredadores naturales como pájaros, arañas, libélulas, diversos anfibios, etc. A manera de curiosidad, la mayoría de las mariquitas emiten una sustancia de olor bastante desagradable que usan como mecanismo de disuasorio de defensa antes sus depredadores naturales.

Las hembras ponen sus huevos (aproximadamente en número de 400 según algunos estudios) cerca de las colonias de pulgones para que cuando emerjan las larvas tengan alimento en su proximidad. Son muy móviles, de colores y formas variadas, y pasan por cuatro fases larvarias antes de pupar (paso previo al estado adulto que es como todos las conocemos). Algunos estudios estiman que cada ejemplar puede consumir hasta mil pulgones a lo largo del verano, lo que da idea de su importancia como “controladores biológicos”.

Cabe decir que existen unas 5.000 especies distintas y que no todas actúan de la misma manera o tienen los mismos gustos alimenticios. Determinadas especies no se alimentan de los pequeños insectos mencionados (que se podría considerar como su efecto beneficioso a manera de insecticida natural) y directamente atacan a determinadas plantas (como judías y calabazas) e incluso hongos y setas.

Distintas especies de mariquitas se usan en la actualidad como depredadores biológicos contra plagas que atacan a árboles frutales (cítricos, manzanos, etc) y cultivos como alfalfa, cebada y otras gramíneas, palmeras, etc.

El uso de controladores biológicos cada vez tiene más peso en detrimento de los biocidas tradicionales, un buen ejemplo es el uso de nematodos contra el picudo rojo de las palmeras

Antes de terminar, y dado que el artículo trata de las utilidades de determinados insectos para combatir a otros que se consideran plaga, me gustaría mencionar un estudio científico muy interesante que me ha servido como base para realizar este pequeño artículo y que se llama EL USO DE INSECTOS DEPREDAORES EN EL CONTROL BIOLÓGICO APLICADO publicado haya ya bastantes años y cuyos autores son: Manuel Sánchez Ruíz, Félix Manuel Fontal-Cazalla, Antonio Sánchez Ruíz y José Ignacio López Colón.

Comentarios
  1. Paco Madrid

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