La carcoma y su salida por la puerta grande | Desinfestados

La carcoma y su salida por la puerta grande

    

7789541990_35361c4cd3_zCon la llegada del buen tiempo y la época estival, las calles empiezan a ir quedando desiertas a medida que nos acercamos a los meses de vacaciones por excelencia. El excesivo calor en determinas franjas horarias del día hace que el atardecer sea momento de eclosión humana hacia las calles. Familias que salen en busca de parques donde jugar con sus pequeños, parejas que en bancos y plazas se encuentran con las personas mayores que salen “a tomar el fresco” (benditos pueblos) y amigos que van a hacer algo de deporte antes de que anochezca. Mientras, cuando los hogares se encuentran vacíos, las carcomas se transforman en coleópteros y también salen al exterior, minando de huevos todo lo que encuentran.

Durante los meses más fríos, este pequeño insecto de la madera se cobija dentro de la madera seca. Por ello, el mobiliario de nuestra casa, puertas y ventanas son ideales para su hibernación, pero también marcos y bastidores de cuadros. De hecho, gran parte de su vida la pasan dentro de estas estructuras excavando galerías en la madera para alimentarse y depositar sus huevos. En su proceso final, comprendido entre los meses de abril y septiembre, se transforman en coleóptero poco antes de morir.

Es el momento de salir al exterior y, para ello, necesitan cavar un orificio que les permita abandonar el que ha sido su hogar durante meses. Esto explica por qué son tan fáciles de detectar visiblemente. Pequeños orificios de entre 1 y 4 milímetros son perfectamente visibles para el ojo humano. Sin embargo, aunque no veamos nuevos agujeros en los siguientes meses, las larvas continúan en el interior royendo la madera sin que exteriormente se note algún síntoma. Y así se completa el ciclo una y otra vez hasta que nuestra madera queda hueca.

En el proceso de transformación a coleóptero, la carcoma tiene una vida muy limitada, pero puede volar lo suficiente como para extender sus huevos por otros lugares. Fisuras y grietas en la madera de muebles y ventanas son entradas perfectas para estos pequeños seres que, tarde o temprano, saldrán “por la puerta grande”.

Esto explica que sea muy importante contar con un tratamiento a mano de profesionales que no solamente erradique la plaga por completo, sino que proteja el resto de mobiliario antes de que sea demasiado tarde y, como en aquellos dibujos animados, acabe con nuestras sillas, mesas y vivienda.

Fotografía compartida en Flickr por waywuwei bajo Licencia Creative Commons.

Comentarios
  1. Mateo Soteras

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