La carcoma del polvo, una “delicatessen” de la madera | Desinfestados

La carcoma del polvo, una “delicatessen” de la madera

    

Suelo de parquetUno de los grandes trabajos culminados recientemente por los compañeros de Rentokil ha sido las labores de erradicación, control y preservación contra la plaga de xilófagos que afectaba a la Sinagoga de Córdoba, uno de los monumentos más importantes de nuestro país que destaca por su singular belleza. Y es que Córdoba es una ciudad ideal en la que perderse: la Judería, la Mezquita, los aledaños del Guadalquivir… y, como todo monumento histórico, conservarse como oro en paño para la posteridad.

A lo que íbamos, a raíz de la lectura de esta noticia quiero hablaros de uno de los insectos de la madera más curiosos: la conocida comúnmente como “la carcoma del polvo” (Lytcus brunneus, según su carné de identificación). Mucho hemos hablado de termitas, carcomas y hogos de pudrición en este blog de plagas, pero como de sobra es conocido por todos, los insectos engloban el mayor número de árbol genealógico de la vida de este planeta, por lo que estaríamos horas y horas hablando de bichitos que se alimentan de la madera y nunca acabaríamos. Pero, en el caso de este pequeño inquilino no deseado de unos 5 mm de longitud, lo que le destaca de sus “primos” es su especial exquisitez a la hora de elegir la comida.

Su debilidad alimenticia radica en su minuciosa selección de madera de la que se alimentan. Ni muy vieja ni muy nueva, en su punto. La carcoma del polvo daña a la madera que está recientemente trabajada y en el primer año del talado de árboles, además de cuando tiene una humedad de entre el 8 y el 25%. Parquet, artesonados de roble, trabajos de ebanistería, mobiliario trabajado y zócalos son fuente de riqueza de su dieta. Y es que este coleóptero no es capaz de digerir la celulosa con facilidad, lo que les obliga a decantarse por madera con alto contenido de almidón y de humedad.

Pequeños orificios, restos de serrín fino y de color muy claro que con el tiempo tornan hacia tonalidades oscuras son claves para la detección de este insecto de la madera, que puede estar entre uno y dos años haciendo túneles dentro de la madera sin que lleguemos a darnos cuenta. De ahí que sea fundamental llevar a cabo trabajos de prevención que protejan a la madera recién trabajada de los ataques de carcoma y, al menor síntoma de infección, contemos cerca con un experto en control de plagas que ponga fin antes de que sea demasiado tarde.

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