Pablo demuestra en esta apuesta lo que confía en Rentoki

La apuesta

    

La apuesta | Desinfestados“El principio de la vida lo entendí, por fortuna: o montas una empresa o trabajas para una…”

(Toteking)

Yo nunca tuve arrestos ni dinero suficiente como para montar una empresa, y puestos a elegir trabajar en alguna me decidí por la que considero, y puedo demostrar con hechos, que es la mejor de su sector.

Lo primero que llama la atención de una Compañía como Rentokil Initial es lo grande que es, que estamos en más de 50 países, que tenemos capacidad para actuar contra microorganismos en aseos mediante la colocación de equipos de higiene personal con un recubrimiento de iones de plata, que podemos controlar a más de 70 plagas distintas que pueden afectar a núcleos urbanos e industriales, y que somos miles de trabajadores en todo el mundo dispuestos a ayudar a nuestros clientes.

Han pasado ya nueve años desde que empecé mi andadura Rentokiliana y desde el minuto uno hasta ahora siempre he pensado lo mismo. Estoy rodeado de gente que sabe mucho, que me enseña mucho, que trabaja duro… ¿habéis visto qué bien os hago la pelota, compañeros?

Voy al lío como dijo una buena noche Paquirrín, voy a explicar por qué estoy tan cariñoso con mis compañeros hoy.

Esta mañana he estado viendo un problema de chinches de las camas en un hotel, precioso Hotel de la costa Mediterránea, con unas habitaciones maravillosas, impecablemente limpio, con un servicio que cuida hasta el más mínimo detalle, pero ni siquiera los hoteles más lujosos están a salvo del implacable efecto de los viajes por el mundo y la expansión de las Chinches de las camas.

Las chinches, esos pequeños y asquerosos bichejos que viajan en nuestra maleta sin nosotros saberlo en las bodegas de aviones, barcos, trenes… y que los vas dejando por allá por donde pasas sin quererlo, como habitaciones de hoteles, habitaciones de casas de tus familiares (alguno está deseando dejarlos en casa de la suegra ¿eh pillines?) habitaciones propias de los domicilios particulares… ya os conté el caso de uno de mis amigos, que por cierto hay que darle la enhorabuena por su reciente compromiso, bueno que me desvío…

El tema es que hemos estado haciendo una inspección haciendo la técnica del cubo. Se inspecciona la habitación afectada buscando chinches en la cama, somier, y desde ahí se recorre cada uno de los huecos propios, que son básicamente, TODOS. Es decir, hay que buscar en cabezales, muebles, cuadros, aparatos electrónicos (teléfono, televisión, nevera…) enchufes, posibles grietas o desperfectos del suelo… Y una vez identificados todos los posibles puntos infestados se pasa a las habitaciones de ambos lados, la de arriba y también la de abajo.

Tras toda esta inspección sólo se ha visto infestación en la habitación inicial, con lo que en el tratamiento nos centraremos en esta. El tratamiento elegido es un tratamiento Entotherm combinado con la colocación de geles insecticidas de contacto en puntos estratégicos de las habitaciones que forman el cubo, de modo que las chinches no puedan pasar de una habitación a otra.

El tratamiento Entotherm es uno de los más bonitos de realizar, más difíciles, y que sin duda mejor resultado nos está dando en la actualidad. Consiste en llevar la temperatura de la habitación hasta los 60 grados centígrados y mantenerla durante dos horas de manera que eliminamos a los insectos en todos sus estadios (incluso los huevos, ya que el calor penetra en el interior de los mismos)

Una vez que había explicado todo esto a la directora del hotel, una muchacha excepcional, me ha pedido un descuento y como yo tengo más morro que nadie le he pedido una habitación para ir con mi chica.

Y como a veces el karma instantáneo te juega malas pasadas, me ha dicho que sí, que como sabe que es mi cumpleaños esta semana, me dejaba una noche de hotel gratis a condición de que usara la habitación del tratamiento, ya que como le he dicho que el tratamiento Entotherm que vamos a utilizar funciona tan bien…

Así que como sé que somos tan buenos que incluso con un solo tratamiento podemos terminar con un problema de chinches, le he dicho que SÍ, que somos los mejores y se lo voy a demostrar pasando una noche con mi chica en la habitación del tratamiento.

Jordi, compañero y amigo mío, el lunes vamos a ir a hacer el tratamiento, quiero que saques lo mejor de ti, y ambos lucharemos para eliminar el problema de chinches de esa maldita habitación y el fin de semana siguiente pasaré la noche en ella y os demostraré a todos lo buenos que somos y lo bien que hacemos las cosas.

Y como no tengo arrestos para montar una empresa, ni para decirle a mi novia que vamos a pasar la noche en una habitación que ha tenido problema de chinches, lo digo por aquí y así siempre le podré decir eso de: si te lo dije cariño, es más, escribí un artículo en el Blog Desinfestados.

 

 

  • Rosa
  • Jacinto Diez
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