Aprende más sobre las hormigas | Desinfestados

Hormigas

    

Ahora que ya estamos en privamera lo primero que notamos es que la luz del día dura más. Aunque el invierno nos recuerda que todavía no ha acabado y nos lo demuestra diariamente con  esas temperaturas bajas a primera hora, la primavera ya pugna por ocupar su lugar y contraataca con unas temperaturas suaves e incluso demasiado cálidas en las horas centrales del día.

Como no podría ser de otra forma, todos los organismos que han estado en un paréntesis vital durante los meses de duro invierno, o que han adaptado su actividad a esta época del año, empiezan a despertarse y a asomarse a lo que será su total actividad en estos meses venideros.

Uno de estos seres, habituales no solo en las épocas de los meses más cálidos, y digo cálidos y no especifico los meses, porque tal y como está el clima, y con los cambios de temperaturas que podemos lograr actualmente en nuestros hogares con nuestros aparatos de calefacción es difícil de determinar, es la hormiga.

Como todos los seres vivos a los que les hemos ocupado un espacio de su terreno, pugnan por sobrevivir adaptándose a la nueva situación, y las hormigas lo han solucionado en muchos casos no pugnando por ganarnos de nuevo el terreno ocupado, sino que se aprovechan de nosotros y se instalan a vivir cómodamente en nuestras viviendas y diferentes instalaciones. No es de extrañar, ya que les hacemos gratis los hormigueros (aprovechan todos los espacios dejados por los materiales al fraguar de la estructura, oquedades o diferentes tipos de materiales huecos), les modificamos la temperatura ambiental para su comodidad (les damos una temperatura idónea cuando ponemos la calefacción en invierno) y por último les proporcionamos alimento (no solo de nuestras cocinas, si no que aprovechan cualquier resto comestible allí donde esté).

Sin duda alguna el éxito de la hormiga se debe a unas características que a notros como humanos no dejan de sorprendernos: su adaptación al medio, su comunicación entre individuos, su capacidad de defensa y cómo no, su forma de solucionar los problemas a los que se enfrentan (¿os suenan estas características?)

Con este panorama, entre las capacidades de las hormigas y nuestra forma de vida han hecho de la hormiga un vecino más entre nosotros.

Las hormigas forman parte de la familia de los himenópteros al igual que las avispas o las abejas y son de la especie Formicidae. Se caracterizan físicamente a grandes rasgos, por tener unas antenas largas (casi no ven y por  tanto este órgano sensorial les sirve para oler, tocar e incluso degustar los alimentos), un tipo específico de órgano bucal que puede ser masticador o lamedor, un cuerpo segmentado con una estrecha cintura. Además poseen un par de alas membranosas (las hormigas las tienen solo las aladas ya sean machos o hembras que pierden más tarde tras realizar la reproducción en la cual mueren los machos y solo sobreviven las hembras para crear nuevos nidos) y tienen una metamorfosis completa. También indicar que tienen características físicas diferentes según su casta.

Una de sus principales características y como he comentado anteriormente, es su forma de vida en colonias ya sean  pequeñas o grandes que pueden alcanzar hasta 100.000 individuos y que actúan como un bloque o conjunto único perfectamente organizado.

Su sociedad  está estructurada en castas y la forman la reina como escalafón social más alto y dedicada durante toda su vida solo a poner huevos. Puede vivir hasta 15 años y es además la más grande  morfológicamente hablando. Las obreras compuestas exclusivamente por hembras estériles son las encargadas de construir el nido, cuidar las crías y conseguir alimentos. También podemos diferenciar a las hormigas soldado que tienen la cabeza grande y una mandíbula muy fuerte ya que se dedican a la defensa del hormiguero o a triturar los alimentos más duros.

Para hacernos una idea de su capacidad de adaptación al medio, solo hay que decir que aparte de las más de 12.000 especies de hormigas que hay, han colonizado todo el planeta a excepción de la Antártida y otros lugares remotos cuyo clima hacen inviable su desarrollo y el 70% de las especies viven en los trópicos.

De todas estas especies, las que nos podemos encontrar más frecuentemente en nuestra zona son tres y sus lugares de asentamiento son dependiendo la especie es un poco diferente de una de otra:

  • La hormiga negra o de jardín (laxius Niger), vive en tierra o bajo losetas del pavimento o incluso en laterales soleados de los edificios.
  • La hormiga argentina (Iridomyrnex humilis), en lugares cálidos y si viven en el exterior, pueden alojarse bajo pavimentos o edificios y cerca de tierra húmeda. Si viven en el interior, sus lugares favoritos para instalarse son los huecos de las paredes, en ladrillos o cerca de aparatos que emitan una fuente de calor.
  • La hormiga faraón (Monorium pharaons), vive en cavidades inaccesibles y edificios muy caldeados.

En cuanto a sus apetencias alimentarias también pueden diferir de unas a otras. Por ejemplo la hormiga negra tiene la característica diferencial de montar sus rutas de paso dependiendo de la situación de sus alimentos preferidos que son las sustancias dulces, pero tampoco desprecia algún tipo de alimento proteico. Las hormigas argentinas también se apuntan al mismo menú, pero además le pueden añadir sustancias grasas. Por último la hormiga faraón es la que más variedad alimenticia tiene ya que suele comer sustancias proteicas como  carne, grasa, sangre e incluso insectos muertos.

Con todos estos datos ya podemos saber cuáles son, dónde viven y de qué se alimentan. A partir de aquí hay que tener en cuenta que es imposible acabar con ellas cuando se instalan en nuestros edificios pero sí es factible el reducir su presencia en ellos.

La base para minimizar al máximo su presencia es aplicar  varias medidas que combinadas son las que nos darán un mayor o menor éxito:

Colocándoles barreras físicas de acceso para que no penetren en nuestras instalaciones, hermetizando puertas, ventanas, orificios, tapando grietas estructurales, etc. Procurar tener limpieza y orden para evitar dejarles alimentos a su disposición y por último y como método más directo, la eliminación física de las mismas mediante los diferentes tratamientos que podemos aplicar en cada caso.

Francesc C.

Comentarios
  1. Anthrenus verbasci
  2. Pablo Jaén

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