Gotas de lluvia caen sobre mi cabeza | Desinfestados

Gotas de lluvia caen sobre mi cabeza

    

174262337 (1)Hace algunos días ya nos despedimos del verano. Un cambio prácticamente radical, desde el calor abrasante del asfalto y temperaturas por encima de los 35 grados, a la rebequilla a primera hora de la mañana y última de la tarde. El tiempo parece vuelve haberse loco e incluso se convierte en tema de conversación ideal para los incómodos trayectos de ascensor.

Pero los cambios de temporada también vienen acompañados de mayores precipitaciones y algunas de ellas sin previo aviso. “Raindrops keep falling on my head”, como diría la canción. ¡Bien! Gritarán aquellos que odian el calor y los que aman el olor a tierra mojada. Pero, ¡Bien! Gritarán también los insectos amantes de la humedad.

Y es que a las termitas de la madera húmeda les chifla no solo el olor de la tierra tras la lluvia, sino el de madera mojada. Enjambres autoorganizados con colonias de varios millones de vecinos buscan lugares con índices de humedad importantes para establecer su asentamiento y nutrirse de la madera en descomposición. Viejas cepas de árbol, troncos en descomposición y madera enterrada se convierten en hábitats ideales para estas termitas de cabeza alargada y par de patas caducas.

Pero no son las únicas, otro de los xilófagos amantes de la humedad son los escarabajos de la madera húmeda. Pequeños insectos de la madera, de tamaño ligeramente mayor que las termitas y que crían sus larvas en la madera húmeda. El escarabajo deposita sus huevos en la madera húmeda y podrida para que las larvas se nutran de ella durante los nueve meses de su crecimiento hasta su salida en verano.

Ambos se aprovechan de la madera húmeda para su alimentación, por lo que la madera en descomposición y enterrada son claves para su desarrollo. El problema está cuando tenemos madera en contacto con el suelo y desconocemos su putrefacción. Trozos de madera cercanos a goteras, en contacto con el suelo o enterrados bajo los cimientos, caminos y zonas peatonales también son foco de infección de esta plaga. Y peor aún, en el caso de las termitas, pueden pasar sin ningún problema de la madera podrida a la sana sin que nos lleguemos a dar cuenta.

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