En Jerez los ratones beben vino dulce | Desinfestados

En Jerez los ratones beben vino dulce

    

Ratones que beben JerezLejos de ser una plaga, en Jerez de la Frontera los roedores son la atracción de una de sus bodegas de vino dulce. En este lugar, los ratones no sólo no son un problema, sino que se han convertido en habitantes habituales, según publican varios medios. Y es que estos pequeños roedores son muy aficionados al popular producto jerezano. Debe ser que el vino resulta atractivo no solo para nosotros, sino también para nuestros amigos roedores, pero lo cierto es que estos ratones bodegueros se beben las copas de vino dulce sin temor al que dirán. Lo hacen ante la atónita mirada de los visitantes que se acercan a la bodega a conocer el proceso de maduración del vino, ya que esta peculiar afición roedora se ha convertido en uno de los principales reclamos del bodeguero en cuestión.

Lo que en casa puede ser un problema, aquí casi se ha convertido en una bendición. Mientras que en el hogar tememos la presencia de roedores que estropeen nuestros alimentos o mobiliario con sus insistentes dientes; en este lugar de Jerez, los ratones mantienen a los insectos perjudiciales para el vino alejados de los barriles de la dulce bebida y deleitan a los turistas con su gusto por el vino, al que acceden subiendo por una pequeña escalera, sorprendentemente, habilitada por el propio venenciador para divertir a sus clientes.

En Rentokil Initial no dudamos que verdaderamente la presencia controlada de ratones sea beneficiosa para según que casos. Sin embargo, de lo que sí que estamos seguros es del daño que puede causar una población de roedores en la despensa de un hogar, en los armarios de un trastero o en negocios relacionados con la hostelería y la alimentación. En situaciones como estas, más que hacernos gracia nos quitan el sueño. Más aún si gestionamos un negocio de cara al público y los ratones, además de estropear nuestras previsiones, puede arruinar por completo la reputación de nuestro negocio. Lo mismo que ocurriría si conviviesen con nosotros cucarachas u otros insectos de productos almacenados. En todos estos casos, la risa se cambiaría por un gesto de preocupación y de impotencia, si no encontráramos la solución adecuada para echarlos para siempre de nuestra propiedad.

La trampa para ratones con un pedazo de queso o el trozo de cartón con un chorro de pegamento no son más que remedios caseros para luchar contra uno o dos ratones. Cuando nuestro problema sea una población más numerosa de estos pequeños mamíferos esta tipo de soluciones no servirán. Al final, seguro que agradecen la comida que le dejamos y burlan nuestras trampas hábilmente. Burlas que se mezclarían con los gritos de los más miedosos de casa o la repugnancia y el rechazo de los clientes, en el caso de los negocios. Así pues, para que seamos nosotros quienes sigamos disfrutando tranquilamente de las copas de vino dulce, más ahora en las fechas que se avecinan, ante la mínima sospecha de roedores hay que contactar con profesionales en el control de este tipo de plagas. El queso mejor para las mesas navideñas.

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *