Tic, tac, tic, tac… ¡El reloj de la muerte! | Desinfestados

Tic, tac, tic, tac… ¡El reloj de la muerte!

    

Xestobium.rufovillosumNo es por asustaros pero el presente artículo versa de un escarabajo que ha generado muchas supersticiones, se trata del Xestobium rufovillossum, el llamado “Reloj de la Muerte”.

Recibe ese sobrenombre porque producen un ruido característico al golpear con la cabeza las paredes de las galerías para atraer a las hembras, es un sonido de apareamiento que se ha asociado tiempo atrás a  la llegada de la muerte y es que si imaginamos las noches sin dormir de aquellos que se mantenían despiertos al lado de los moribundos mientras algo dentro de las viejas vigas de madera de las casas sonaba como un tic, tac, tic, tac…¡la verdad es que se ponen los pelos de punta! Por extensión por tanto, los supersticiosos han visto en este escarabajo un presagio de muerte inminente.

Por lo tanto, lo que para el escarabajo es el comienzo de su ciclo vital con esa llamada de apareamiento, para otros supone el fin, el acecho de la muerte… ¡vaya paradoja!

Pero, ¿qué más sabemos de este escarabajo? Podemos indicar que se trata de un insecto coleóptero del grupo de los anóbidos. Tras esa fase de “enamoramiento” con ese ruido tan característico, surgen unas larvas que perforarán troncos, muebles, vigas y paredes. Esa fase larvaria del escarabajo dura unos 3 años, aunque esta fase puede acotarse si la madera de la que se alimenta es atacada por hongos, algo que suele ser frecuente.

Como sabemos no es el único coleóptero que se nutre de madera (hay otros como Anobium punctatum), pero sí es uno de los más grandes alcanzando en su madurez hasta 10 mm de longitud. Las galerías que produce este insecto en el interior de la madera son tortuosas, lisas, de sección circular y con una moderada cantidad de heces globosas, los orificios por los que emergen de la madera suelen tener unos 2,5 mm.

Perfora la madera en estado natural o puesta en obra. Sus maderas preferidas son roble, olmo, abedul y en general maderas no resinosas. También puede atacar la madera de las coníferas cuando con el tiempo esta pierde toda su resina.

Al inicio de la primavera y hasta finales de otoño es cuando el adulto emerge de la madera y comienza a volar tras haber alcanzado su desarrollo larval y pupal. Dadas sus características de excelente volador, se dispersa en busca de lugares favorables para poner sus huevos y alimentarse. En la Península se localiza principalmente en el extremo norte.

Si queremos prevenir los daños de este voraz escarabajo, es importante que se realice una revisión de muebles y de cualquier material de madera que vayamos a introducir en nuestra casa, esto puede hacer que detectemos la plaga a tiempo antes de infestar nuestro hogar.

Para un buen control de este insecto, se debe realizar una inspección minuciosa e identificar la especie que provocó la infestación, así como las zonas dónde se ha introducido en la madera.

Hay que tratar de prevenir que la madera se humedezca para evitar el ataque de hongos de pudrición.  Utilizar solamente madera tratada, si es posible.

Y bueno, después de haber conocido un poco más acerca de este buen escarabajo… ¿seguimos pensando en él como el temible “reloj de la muerte”? Tic, tac, tic, tac…

La imagen que acompaña a este artículo ha sido publicada bajo licencia GFDL and Creative Commons CC-BY-SA-2.5 and older versions (2.0 and 1.0) y pertenece a Sarefo.

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