El picudo rojo para en Córdoba en su desfile por tierras andaluzas | Desinfestados

El picudo rojo para en Córdoba en su desfile por tierras andaluzas

    

Después de dejarse notar en Málaga, las plagas de picudo rojo que afecta gravemente a las palmeras se alejan de la costa para adentrarse en el embrujo de la Córdoba califal. En estos días en los que los termómetros superan los cuarenta grados hay que extremar las precauciones y la vigilancia, no solo por las altas temperaturas, sino también por la presencia y proliferación de estos escarabajos, amantes del calor y dominados por su apetito por las palmeras.

Procedente de las áreas tropicales del Sudeste Asiático y Polinesia, el picudo rojo lleva ya mucho tiempo instalado en nuestro país, arrasando las palmeras que embellecen los parques, paseos y jardines de nuestras casas y ciudades. Y es que el devastador insecto no se conforma con alojarse en los palmerales de los lugares donde paran. El picudo rojo va dejando los huevos de sus hembras en la corona de las palmeras, donde las larvas que nacen y se desarrollan hasta completar el ciclo en la palmera siguen alimentándose del interior de estos árboles y terminan por destruir su yema terminal, arrastrándola a la muerte.

Además, el picudo se ensaña con los ejemplares de palmera ‘heridos’. Esto es, el insecto ataca a los más débiles, a aquellas palmeras que tras la poda presentan lesiones que facilita que la plaga pueda extenderse rápida y fácilmente al resto de palmeras de una zona determinada. Sin piedad viaja la plaga de picudo que ahora hace acto de presencia en Córdoba, donde ha puesto en jaque a sus vecinos.

Las palmeras son un gran adorno para los jardines de las casas particulares, pero también son éstas quienes a menudo escapan a la supervisión y revisión de los profesionales contra las plagas. Qué mejor que un alojamiento en el que poder entrar y salir sin restricción para pasar unos días y proliferar. Esto debe pensar el picudo rojo que anima a sus compañeros de viaje a establecerse en los jardines privados. Por eso, es fundamental para erradicar estos achaques cuidar los palmerales de propiedad privada, evitando que se extiendan sin freno por los parques y paseos de las ciudades.

Canarias, Valencia, Málaga y, ahora, Córdoba. Al picudo rojo le gusta disfrutar del verano y no escatima en gastos. No importa la distancia, solo la presencia de palmeras. Así que, cuidado. Ninguno estamos a salvo de sufrir la dañina presencia de estos insectos en nuestros jardines. Por ello, los expertos de Rentokil, especialistas en la prevención, curación y control de plagas, aconsejan no descuidarse y realizar revisiones periódicas para no dejar avanzar al picudo en su travesía por nuestro país.

Rentokil recomienda ejecutar una estrategia de control efectiva tanto para el control preventivo como curativo en palmeras afectadas. Se trata de actuaciones basadas en el Manejo Integrado de Plagas, combinando distintas estrategias como la dendrocirugía para el saneamiento de las palmeras afectadas por la plaga, el trampeo con feromonas para controlar las poblaciones en zonas dañadas y el empleo de la “lucha biológica” con la utilización de enemigos naturales.

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