El intrépido roedor de los juzgados | Desinfestados

El intrépido roedor de los juzgados

    

Palacio_Justicia_2_SevillaHace algunos meses algunos medios de comunicación se hicieron de la supuesta presencia de ratas en los juzgados de Torremolinos y Fuengirola, aunque días después la Junta de Andalucía lo desmintiera. Todo parecía indicar a que los roedores podían haberse cebado con los archivos, y es que una mala ventilación, humedad o restos de comida en cualquier parte pueden atraer a estos no tan simpáticos roedores.

Pero lo más curioso es que la susodicha rata ha saltado de juzgado (no literalmente, claro está), pero está siendo el quebradero de cabeza para un ala de los Juzgados de Sevilla. Los trabajadores han alertado de la presencia de este ser y han cerrado una de las oficinas. Una medida que no impide que la rata pueda pulular a su antojo por todo el edificio de El Prado. Los conductos de ventilación o cualquier resquicio en ventanas, puertas, falsos techos o tarimas flotantes son suficientes para que el intrépido polizón haga de las suyas en cualquier parte.

A diferencia del rumor de Málaga, en Sevilla es más que evidente que hay un invitado no deseado. Tras roer los cables de algunos ordenadores para afilar sus dientes y pasearse a su antojo, cayó en la mejor trampa que podían poner: la tinta del tampón. Y es que, en uno de sus viajes por la oficina en busca de comida, el roedor mojó sus patas en el humidificador del sello de caucho y decoró mesas y suelo con sus pequeñas patas.

Ni el desalojo de la oficina ni las trampas de pegamento o las pastillas de veneno pueden ser suficientes para cazarlo. Y es que, un ratón no se muere inmediatamente tras haber ingerido el cebo, sino que puede tardar entre 3-4 días en sucumbir. Mientras tanto, seguirá defecando, royendo y comiendo por todas las dependencias. Además, por las costumbres de los roedores, no habitúan a comer siempre del mismo sitio, por lo que, viendo las dimensiones de los Juzgados de Sevilla, las probabilidades de alimentarse del cebo disminuyen.

Un problema que puede ser atajado con el portacebo RADAR de Rentokil, que no sólo atrae al roedor hasta su cubículo, sino que lo captura en su interior impidiendo que continúe su viaje y pueda causar un mal mayor.

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