Cuidado con las enfermedades de los no tan simpáticos roedores | Desinfestados

Cuidado con las enfermedades de los no tan simpáticos roedores

    

UnRatoncitoUno de las fobias más extendidas entre nuestra sociedad, junto el miedo hacia los insectos y algunos reptiles, es la repugnancia hacia las ratas. Estos pequeños seres (y a veces no tan diminutos como nos quieren enseñar los dibujos animados) se encuentran en todas partes y, en ocasiones, no son tan simpáticos como pueden parecer. Y si no, que le pregunten a los de la película “Un ratoncito duro de roer”, que la pasaron realmente canutas y (atención: spoiler) acabó destruyendo la mansión.

Pero la presencia de este “renacuajo” no siempre es cómica y es que, seamos serios, es uno de los mamíferos que más enfermedades transmiten allá por donde pasan. De la misma forma que las palomas son acusadas de portar los virus más variopintos, y algunas moscas y mosquitos también nos inyectan sus venenos, con los roedores debemos tener especial precaución.

Hace un par de semanas leíamos cómo en Santa Cruz de Tenerife los enfermos de leptospirosis de los hospitales del Archipiélago se habían contagiado a través de la orina de las ratas. La leptospirosis, también conocida como la enfermedad de Weil, produce fiebre, cefalea y dolores musculares en el “mejor” de los casos. Además es, junto a la salmonella, la infección más transmitida por las ratas.

Actuar con rapidez y a manos de profesionales es fundamental para atajar el problema de raíz, sin embargo, puede llegar a ser demasiado tarde cuando la enfermedad se ha extendido entre una parte de una población y cuando realmente la Administración Pública toma cartas en el asunto.

Los roedores, esos pequeños seres que raudos y veloces, se multiplican a la velocidad de la luz y se adentran desde las cloacas hasta las oficinas. La prevención y la desratización son las mejores opciones para ahuyentar de nuestro entorno a estos seres a veces no deseados. Y es que los raticidas son la opción más económica para espantar ratas y ratones, pero un buen plan de desratización es la opción más acertada y duradera si de verdad queremos acabar con esta plaga.

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