Cuando los raticidas no lo son todo

Cuando los raticidas no lo son todo

    

trampa para ratonesHabitualmente, ante el menor atisbo de presencia de roedores en almacenes, sótanos, garajes o jardines, acudimos en busca de raticidas básicos que podemos encontrar en cualquier bazar o gran superficie. Soluciones que, en los mejores casos, consiguen acabar con el roedor en cuestión de no mucho tiempo, pero que no protege el perímetro de nuestro recinto de próximas infecciones.

Los raticidas profesionales permiten controlar el problema de roedores en sus instalaciones de una forma relativamente rápida y eficaz. Sin embargo, siempre deben ser colocados y controlados por expertos en el control de plagas, no solo porque estos puedan resultar peligro para la salud de sus empleados o el desempeño cotidiano de su trabajo si no se manipulan correctamente, sino porque además son los técnicos quienes conocen mejor que nadie cuáles son las mejores ubicaciones para que hagan su función de forma discreta y no invasiva.

Pero no siempre el uso de raticidas son el mejor remedio para el control y erradicación de roedores. Y no tienen por qué ser las famosas ratas gigantes, que ya se han visto en algunos puntos de España, Dublín, Londres y, últimamente en Liverpool, que parecen ser inmunes a cualquier veneno o raticida convencional. Cuando el nivel de infección es notable o en aquellos negocios en los que la sola presencia de un roedor es inadmisible, Rentokil dispone de soluciones eficaces, discretas y eficientes.

Desde un amplio abanico de raticidas profesionales con distintas composiciones, hasta estaciones portacebos diseñadas para no ser manipuladas por personas no cualificadas, animales domésticos y niños y pensadas para estar ubicadas en zonas donde el tránsito de personas es habitual, como parques, colegios o lugares públicos. Sin olvidarnos de las unidades inteligentes de RADAR, que no solo atraen al roedor en cuestión, sino que lo capturan y avisan al técnico de que la estación ha cumplido su función.

Y es que, cada empresa es diferente y la infección de ratas o ratones también, por lo que, en función del tipo de producto almacenado, la entrada y salida de personas, así como la tipología del roedor, los técnicos deben estudiar cada caso individualmente para conocer cuál es el procedimiento más adecuado para cada necesidad. Por eso, confíe las labores de desratización a profesionales del control de plagas con amplia experiencia.