Cuando el pasado se convierte en futuro

Cuando el pasado se convierte en futuro

    

Hombre probando curas para la pesteLa sabiduría popular nos cuenta que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y los hechos demuestran que en demasiadas ocasiones no sólo no la evitamos sino que nos encariñamos con ella. Los refranes tienen una característica intrínseca que es su validez a lo largo de los tiempos, no importa de qué época sea, sus enseñanzas siempre son válidas.

Desde la existencia del ser humano hasta nuestros días, son muchas las epidemias, enfermedades y pandemias a las que se ha tenido que enfrentar. El primer gran mal que azotó a la especia humana fue la Peste de la Guerra de Peloponeso en el año 439 a.C., que acabó con la vida de 30.000 ciudadanos se expandió en barco arrasando Egipto y Libia. La plaga de Antonina es más conocida porque fue ella quien acabó con la vida del emperador Marco Aurelio y con la de 5.000 personas más, en el 165 d.C. Una de las peores epidemias que se recuerdan en la historia, es la peste bubónica que se produjo en el año 1348 y 1350, cobrándose la existencia de 10.000 personas a la semana. Las cifras oficiales hablan de más de 200 millones de muertos y su gran alcance se explica por su contagio a través del comercio por todo el imperio Bizantino. Una variante de esta cepa, fue la Peste negra que en siglo XIV que mató a un cuarto de la población mundial en Europa debido a los comerciantes trotamundos provenientes de la India.

La gran peste española tuvo lugar en 1918 coincidiendo con el final de la IGM. Es curioso que tenga este nombre porque aunque no se originó en España, ésta era el único lugar que al no estar involucrada en la guerra podría informar libremente de los efectos devastadores de la misma. Fueron más de 1.000 millones de contagios en todo el mundo.

Pero como recordaba al comienzo, parece que nos cuesta aprender la lección y que no somos cuidadosos, pues de acuerdo al artículo publicado por The Lancet Infectious Deseases una variante del patógeno Yersinia pestis podría provocar otra gran epidemia como las citadas anteriormente. De hecho, tanto la Plaga de Justiniano como la Peste Negra son variantes esta bacteria.

Hendrik Poinar, de la Universidad McMaster explica que si este virus muta hacia una versión que se contagie por el aire, lo que implica que daña los pulmones y se puede contagiar por la tos, la humanidad tendría que luchar contra una epidemia muy difícil de controlar y erradicar. Cuyos efectos son muy perjudiciales para la salud del ser humano, pues podría provocar la muerte de la persona en tan sólo 24 horas.

Bien es cierto que aunque no se trata de un tema baladí no debemos caer en la histeria colectiva. Existen muchas soluciones para prevenir el contagio porque no sólo los seres humanos transmiten enfermedades, el factor animal es una pieza clave en este rompecabezas de bacterias y virus. Por ello Rentokil ofrece una guía para saber cuáles son las más comunes y qué hacer ante ellas; así como todos lostratamientos y actuaciones que se deben llevar a cabo cuando la intervención de los profesionales se hace inevitable.