¡Cómo hemos cambiado! | Desinfestados

¡Cómo hemos cambiado!

    

En  estos inicios del año se suelen hacer muchas revisiones, análisis, proyecciones, de lo que ha pasado y de lo que está por venir.  Recuerdos, propósitos de enmienda y algún que otro remordimiento se agolpan sin orden ni concierto en  nuestras cabezas. Quizás movido por ese impulso subconsciente de pronto  he visualizado en un par de flashes todo lo que hemos cambiado.  Me refiero a aquellos años en los que hablar de Control Integral de Plagas solo estaba en la cabeza de algunos pocos visionarios del sector. Pues bien, en aquellos momentos, nuestra compañía ya disponía de un programa avanzado llamado R.I.S (Rentokil Inspection Service). Un programa que incluía listas de comprobación, portacebos numerados y localizados en planos, guías con recomendaciones y un sin fin de detalles más.

Como os podéis imaginar, los clientes, especialmente multinacionales de alimentación y farmacéuticas y también, cómo no,  muchas empresas españolas, ponían literalmente  los ojos como platos cuando les contábamos la metodología del programa R.I.S.  Estuve muy implicado durante el lanzamiento tanto visitando directamente a clientes como dando entrenamiento al resto de mis compañeros comerciales. La verdad es que recuerdo con especial cariño aquella época especialmente por la capacidad que veía que tenía Rentokil a la hora de dar soluciones claras y precisas a sus clientes. Prácticamente tenía un éxito del 100% en todas las ofertas que presentaba y el cierre de la venta venía sin tener que hacer un especial esfuerzo. Bueno, había una empresa que se me resistía. Era una empresa nacional con un muy reputado nombre en el sector de los fabricantes de patatas fritas y frutos secos, no había forma de despertarles el interés; sin embargo la fortuna (o la situación económica) hicieron que una multinacional del sector pusiera sus ojos (y su pasta) en esa compañía y finalmente la compraron…. y una de las primeras cosas que hicieron sus nuevos propietarios fue llamarnos porque querían tener el mismo programa que Rentokil le ofertaba en medio mundo. Así que inciamos una nueva ronda de inspecciones, reuniones y discusiones para implementar el programa RIS.

Parte de la antigua gerencia continuó al frente de la compañía y las negociaciones finales las realicé con los mismos que me habían rechazado con anterioridad, y aunque de alguna forma nosotros íbamos un poco impuestos; poco a poco nos fuimos ganando su confianza y comprendieron los beneficios importantes que les podíamos ofrecer. Una vez firmado el contrato seguí muy implicado con esa cuenta y realizaba continuas visitas, tanto acompañando a mis compañeros de servicios como analizando con el cliente los resultados y detectando nuevas necesidades. En una de aquellas visitas, al anterior gerente en un ataque de sinceridad me dice: Jacinto, estos ingleses están locos, pues no me preguntan que como hacíamos antes el control de calidad de los aceites; y qué les dijiste, le pregunté. Pues como lo hemos hecho toda la vida, metiendo el dedo en el aceite y probándolo!! y si sabe a “quemao” lo cambiamos y si no, seguimos friendo hasta que sepa a “quemao”.

De probar el aceite chupándote el dedo hemos pasado a la “trazabilidad” de los alimentos y el APPCC; de nuestro programa RIS, pasamos al Pestguard Plus y de ahí al PestNetOnLine; de las teles en BN y con dos canales a las plasmas en 3D…. y todo ello en menos de 20 años. ¡Caramba!, cómo hemos cambiado.

Comentarios
  1. Belén
    • Jacinto
  2. Teresa
    • Jacinto

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