Cómo gastar bromas con cucarachas | Desinfestados

Cómo gastar bromas con cucarachas

    

Blatofobia: temor a las cucarachas

La mayoría de la gente que no pertenece al mundo del control de plagas afirma que tienen auténtico terror a las cucarachas (y aunque yo pertenezca a este mundo, me incluyo en el grupo de los que tienen blatofobia, todo hay que decirlo…).

Así que con este temor de la gente he estado jugando esta semana, y os voy a contar cómo empezó y en qué ha consistido:

Todo empezó el sábado pasado en la boda de mi hermano: mi hermana decidió decorar la habitación de los novios con globos y caramelos, y al mismo tiempo gastarles una broma: consistía en meter en la cama tres cucarachas de plástico, que como podéis comprobar en la foto, parecían muy reales. Al día siguiente nos contaron que el novio al principio no las había visto, pero la novia sí y por lo visto, en un alarde de agilidad totalmente inesperado a esas horas de la noche, consiguió llegar de la cama a la cómoda de un salto.

A partir de ese momento mi mente empezó a planear situaciones en las que pudiera asustar a mis víctimas de forma inesperada (también he recibido sugerencias, todo hay que decirlo), así que a continuación os explico algunas de las situaciones en las que hemos conseguido asustar a alguna gente.

1. Restaurante del hotel

Herramientas: servilleta

Estrategia: esperar a que alguien se levante a por más comida en el buffet del desayuno y esconder la cucaracha debajo de la servilleta.

2. Oficina

Herramientas: teclado del ordenador

Estrategia: esperar a que alguien se levante de su sitio  y poner la cucaracha sobre el teclado. Darle conversación mientras se acerca a su mesa para que te mire a ti y no a su ordenador.

3. Calle

Herramientas: paquete de chicles empezado.

Estrategia: sacar el paquete de chicles del bolsillo, coger uno y volver a guardarlo en un bolsillo donde también esté la cucaracha. Inevitablemente la persona que te vea coger un chicle te pedirá uno, así que en ese momento tenemos que fingir tener las manos ocupadas e invitar a la persona a coger los chicles de tu bolsillo ellos mismos.

4. Casa

Herramientas: zapatos de los compañeros de piso que dejan fuera de la habitación, en un pasillo donde no hay luz.

Estrategia: Tengo que reconocer que en este caso la estrategia me ha salido un poco mal porque metí la cucaracha en una zapatilla de deporte del novio de mi compañera de piso y él esta mañana se ha puesto otros zapatos diferentes para ir a trabajar así que he tenido que variar la estrategia de la forma siguiente:

Paso 1. Preguntarle por e-mail si ha visto mi cucaracha.

Paso 2. Él contesta que no, y pregunta si tenemos cucarachas en casa.

Paso 3. Sembrar el miedo: decirle que viste una cucaracha ayer en la cocina (mentira).

Paso 4. Esperar.

Y esta broma tan inocente nos ha ayudado a echarnos unas buenas risas esta semana, y es que a veces vamos por la vida tan ocupados y tan ensimismados en nuestros problemas que no nos damos cuenta de que a veces de la forma más simple podemos conseguir pasar un buen rato.

De momento no se me ocurren más situaciones, pero como todavía tengo las cucarachas, ¿se os ocurre alguna otra broma que pueda gastar?

Comentarios
  1. Pablo Jaén
  2. Belén

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