Cariño, ¿has oído eso? | Desinfestados

Cariño, ¿has oído eso?

    

televisionLa televisión nos hace mucho daño, bueno, en realidad depende mucho de qué canal sintonicemos y a qué programación seamos habituales, pero lo cierto es que muchos de los miedos que tenemos nos han llegado a través de la más que reconocida “caja tonta”. No solo me refiero a esas noticias que más o menos acontecen a diario y que incluso llegan propagarse por las redes sociales o el tan extendido WhatsApp, en las que seres más o menos peligrosos andan por la calle y, en ocasiones, son meros rumores. No. Me refiero a las películas y series que consumimos.

Bien es cierto que también aquí cabe una clasificación bastante amplia de películas y series, y que no es lo mismo una película de un reconocido director que una de esas de sobremesa que no queremos ver y terminamos enganchados. Pero lo cierto es que ya sea la más “oscarizada” película como el bodrio más grande que hayamos visto, todas nos han infundido el mismo miedo: los extraños ruidos en casa.

Supongamos que estamos en la sobremesa del fin de semana y, ¡oh, no! hemos terminado enganchados a una película de alguna de esas cadenas que todos tenemos en mente. La historia suele ser habitual, padres divorciados, ambos atractivos, con hijos adolescentes y que, cualquiera de los progenitores está saliendo con una persona encantadora pero extraña a la vez. Los ruidos, sombras y sobresaltos ante un posible ataque del nuevo inquilino nos mantienen alerta en todo momento. No es para menos, esa malvada mirada que tienen es demasiado cantosa.

Y no digamos los ruidos del desván, sótano, buhardilla o cuarto extraño cerrado con llave. ¿Qué se esconderá allí? ¡Hasta Los Simpson los han retratado! La curiosidad que tenemos innata y el miedo que nos aparece cuando estamos solos en casa -infundido por el cine- provocan que sintamos una tentación enorme por mirar atrás para sentirnos seguros.

Cualquier ruido de correteos o arañazos en el piso superior cuando estamos solos nos causa angustia y ansiedad. ¿Un extraño monstruo? ¿Se nos ha colado alguien? Depende de dónde vivamos, pero lo más probable es que tengamos un ratón, una paloma o, incluso, un murciélago que se haya colado por algún resquicio. Parece una tontería, pero puede convertirse en toda una tortura.

Si os sentís identificados y/o alguna vez os ha pasado, lo mejor es que le eches un vistazo a nuestras recomendaciones que puedes encontrar aquí. Y, en caso de duda, quizás en lugar de llamar a la policía sea mejor llamar a un controlador de plagas.

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