Bichos contra bichos | Desinfestados

Bichos contra bichos

    

Todos hemos oido hablar infinidad de veces del control biológico de plagas, o lo que técnicamente podríamos definir según la OILB (Organización Internacional de Lucha Biológica) como “La utilización de organismos vivos, o de sus productos, para evitar o reducir las pérdidas o daños causados por los organismos nocivos”, o lo que diríamos de forma coloquial “bichos contra bichos” en el caso de utilizar especies pertenecientes al reino animal.

El control biológico lo debemos diferenciar del control natural, ya que este último ocurre en las poblaciones de organismos sin intervención del hombre, incluyendo además de los correspondientes enemigos naturales la acción de una serie de factores abióticos del medio. Por ello tenemos que considerar el control biológico como un método artificial de control que presenta una serie de ventajas e inconvenientes, y que se ciñe al control de unas determinadas especies en concreto y en determinadas situaciones.

Entre los agentes de lucha biológica contra las plagas tendríamos:

  • Empleo de organismos o microorganismos entomopatógenos (nematodos, hongos, bacterias, virus)
  • Aplicación de productos de origen microbiano como la toxina de Bacillus thuringiensis, aunque en este caso no se trata de un control biológico como tal, si no que se considera como un control parabiológico; ya que, realmente no se está utilizando un organismo vivo, sino “parte” de este.
  • Utilización de entomófagos (depredadores o parasitoides).

En España el control biológico se está realizando desde principios del siglo XX en el entorno agrícola. Efectivamente, ya desde hace muchos años se emplean una serie de organismos para el control de otros, con el beneficio, si se hace bien, de un control selectivo y respetuoso con el medio ambiente al no utilizar los tradicionales productos químicos – plaguicidas/biocidas que pueden entrañar riesgos, no ya para el medio ambiente, sino también para la salud. Son numerosas las especies registradas como “Organismos de Control Biológico” (OCB). (RegistroOCB).

Rentokil basa sus actuaciones en el principio del Manejo Integrado de Plagas, consistente en la utilización de todas las técnicas disponibles para el control de organismos nocivos, primando el control biológico y parabiológico en detrimento del control químico cuando la plaga y las circunstacias así nos lo aconsejan.

Entre los organismos que actualmente estamos controlando de esta forma podemos destacar los siguientes:

  • Picudo rojo
  • Procesionaria del pino
  • Mosquitos

En cuanto al picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) su control se está realizando por medio de un nematodo (comúnmente gusano redondo) entomopatógeno: Steinernema carpocapsae. Los nematodos penetran en cualquiera de las fases de desarrollo de picudo normalmente por los orificios naturales, como la boca, el ano o espiráculos. Una vez que llegan al interior del insecto liberan sus bacterias simbióticas (Xenorhabdus photorhabdus), que portan en el interior, y que causan la muerte del insecto.

Otro organismo para el control del picudo que promete, es el hongo entomopatógeno Beauveria bassiana (no está todavía registrado en España como OCB).

La procesionaria de pino (Thaumetopoea pityocampa) es una de las plagas más importantes que afecta a los pinares. El control de la misma se puede realizar por medio de control parabiológico, cuando las larvas se encuentran en los primeros estados, con el empleo de Bacillus thuringiensis var. Kurstaki que genera una serie de cristales proteínicos, conocidos como δ-endotoxinas, que cuando son ingeridos por las larvas producen la muerte de las mismas.

Los mosquitos (Culex sp., Ochlerotatus sp., Aedes sp., Anopheles sp.,… incluido el temido mosquito tigre- Aedes albopictus) son controlados eficazmente en sus estados larvales con formulados a partir de Bacillus thuringiensis var. Israelensis, con la misma forma de acción de estos compuestos que en el caso de la procesionaria.

Resaltar la especificidad de cada una de las variedades de Bacillus thuringiensis:

  • Var. Kurstaki – Control de lepidopteros.
  • Var. Israelensis – Control de mosquitos.

Por último comentar una cierta paradoja. Las poblaciones de carcoma de los muebles son controladas en cierta medida de forma natural por unos pequeños himenopteros parásitos de la familia Bethilidae (Scleroderma domestica). Pero se da la circunstancia que en ocasiones tenemos que intervenir y actuar contra ellos con control químico, debido a que el papel positivo jugado por estos himenopteros, al mantener a raya las poblaciones de carcomas en nuestras casas, queda contrarrestado por las lesiones cutáneas que pueden causar a las personas cuando las hembras clavan su aguijón en la piel de estas al sentirse molestadas.

Comentarios
  1. Ana Carmen Aguirre
  2. Pablo Jaén
    • Nacho
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  4. Belén
  5. Javier Diaz

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