Basura en tiempos revueltos

    

Basura y roedores van de la manoLos roedores son unos protagonistas demasiado asiduos en este espacio. Algunas veces por suerte, ya que así podemos enterarnos de curiosidades sobre ellos y de nuevos hallazgos en la especie que nos dejan conocer un poco más de estos mamíferos que tanto temor nos despierta, y otras por desgracia, pues no son pocas las ocasiones en las que las ratas o ratones se presentan como plaga en algunas ciudades, donde desafortunadamente no cuentan con el famoso flautista para que las espante. Sea como fuere, estos pequeños seres vivos peludos, con bigote y una larga cola ocupan un lugar privilegiado en ‘Desinfestados’.

En esta ocasión, la mención a los roedores viene a modo de prevención. Los que habiten por Madrid o estos días se hayan acercado a la capital habrán visto una imagen bien distinta de la habitual. La basura se arremolinaba hasta hace poco en las esquinas y se estaba adueñando de las calles. Folletos publicitarios, envoltorios y todo tipo de desperdicio se acumulaban en la ciudad.

Por suerte, la huelga ha llegado a su fin sin tener que lamentar grandes daños en materia de salud, ya que los expertos en plagas, entre ellos la Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas (Anecpla), empezaban a temer por la llegada de cucarachas, ratas y demás a la ciudad si la situación persistía. Aunque las temperaturas sean bajas y la humedad no sea mucha, la acumulación de desechos es un caldo de cultivo para que pueda multiplicarse la población de estos animales. La basura va poco a poco abandonando las calles de Madrid, pero todavía queda alguna por recoger, y como siempre es mejor prevenir que curar, os dejamos algunos consejos para detectar fácilmente la presencia de roedores.

Los excrementos son el indicio más fiel de la presencia de ratones. Hay que tener cuidado y estar muy atentos a este punto, ya que son muy pequeños y puede confundirse con una pelusa. Otro punto a tener en cuenta en lo que a los excrementos de roedores se refiere es a su tamaño, si los encontramos de diferentes tamaños podemos pensar que los ratones se están multiplicando. Y, en el peor de los casos, si la consistencia es blanda y brillante puede suceder que la invasión ya esté activa.

Por otro lado, la marca de roeduras o huellas también pueden darnos pistas sobre la visita inesperada de ratas. No obstante, es la visión de animales vivos y muertos el síntoma más significativo. Verlos correteando por el jardín o ver algún que otro ratón muerto es un indicio de infestación grave. Otro aspecto a tener en cuenta es que en el caso de que sean descubiertos ratones vivos durante el día en la casa o el jardín, implica escasez de alimento, perturbación en los nidos o la existencia de una plaga.

En el mejor de los casos, en pocos días la ciudad volverá a ser lo que era, si no es así. Ya sabemos a quién recurrir cuando veamos algún tímido roedor escondiéndose de nosotros en nuestra propia casa.

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